Autoeditar es la solución

Categora (El libro digital, General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 26-08-2012

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Es grato constatar el creciente número de ciudadanos que ocupa su tiempo libre en la escritura, sin ningún afán lucrativo ─salvo excepciones─, con el único propósito de publicar su libro. Menos grato es comprobar lo difícil que es encontrar un editor que quiera arriesgarse a hacerlo. Los tiempos son de crisis y los empresarios del sector están mohínos, las ventas no hacen más que bajar y los resultados de sus cuentas, en números rojos.

Frente a esta situación, el escritor diletante sólo tiene una solución: autoeditar. Desde que Amazon aterrizó en España, algunos escritores desconocidos han obtenido un cierto éxito con el ebook, lo que les ha permitido publicar luego en papel. No sólo está Amazon, hay otras muchas editoriales que ofrecen el mismo servicio, Bubok es una de ellas, parece gente seria.

Y digo esto, porque hay que tener cuidado en la selección, analizar despacio el contrato que te proponen, algunos son leoninos. En muchos casos, la editorial se reserva todos los derechos, absolutamente todos, a poder publicar tu libro en cualquier formato ─en papel o en digital─, en cualquier país del mundo, incluso a vender esos derechos sin consultarte. Igual, eso a ti no te importa, pero al menos entérate, que luego no te coja de sorpresa si tienes éxito en el mercado.

Yo creo que, para empezar, una buena estrategia es situar tu obra en alguna de estas plataformas digitales de prestigio, quizá en dos o tres: una grande, una mediana y otra pequeña. Pero antes gástate algún dinero en el diseño, en la portada y en la maquetación, para que el texto sea visible cualquiera que sea el dispositivo de lectura. Y también, comprueba que no tienes ningún compromiso legal adquirido previamente, por haber firmado algún pre-acuerdo, incluso bajo la modalidad “Print on demand”, es decir, mediante pago de alguna cantidad.

Tienes que saber que el solo hecho de aparecer en la librería de Amazon no es sinónimo de éxito. Si no haces nada especial, lo probable es que nadie descargue tu libro, aunque sea maravilloso. Tienes que hacer algo más, dicen que el boca a boca por Internet funciona, las redes sociales, el twitteo y esas cosas. También algunas fórmulas que te ofrecen los portales para realzar tu posición… pagando, claro. Ésa es tu elección, en este campo, los consejos son de valor dudoso.

Una vez cumplida esta actuación, puedes pensar en publicar tu libro en papel. Aquí tienes dos vías, o lo contratas a una de esas nuevas editoriales que se encarga de todo ─otra vez cuidado con el contrato─ o lo haces tú mismo y ordenas la impresión a una imprenta, en cuyo caso asumes la gestión de lo que viene detrás: promoción, distribución, almacenaje, transporte y el cobro, claro está. Parece que es un trabajo ímprobo, pero no lo es tanto, de verdad. Si haces una tirada de 500 ejemplares, la empresa la puedes controlar tú solo. A poco que vendas la mitad, ya habrás cubierto los gastos, te darás cuenta de cómo es el mercado, percibirás muchos detalles que te van a enriquecer, es otra manera de pasar el rato, no sólo de pan vive el hombre.

Al parecer, la mayoría de los que se han decidió por la autoedición valora positivamente la experiencia, si bien reconocen que el beneficio económico que han obtenido es escaso ─salvo algunos que presumen de obtener unos ingresos mensuales dignos, como para vivir de ellos─, lo que tampoco parece preocuparles. En definitiva, pocos son los que pretenden ganar dinero con este negocio, tan sólo que alguien nos lea, para satisfacer nuestro ego.

Escritores que no venden

Categora (General, Marketing para vender libros, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 20-11-2014

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Cada vez hay más gente que quiere escribir un libro y cada vez hay menos lectores. Si a eso se añade la irrupción del libro digital, la piratería y el avance progresivo del comercio electrónico, no me extraña que el sector editorial ande un poco revuelto. En ámbito tan confuso, el gran perdedor es el escritor honesto, con talento, que no encuentra el camino para que su obra sea leída y poder así obtener un salario digno que le permita seguir escribiendo.

Antes el escritor era un personaje singular que gozaba de crédito, un erudito por quien el pueblo sentía admiración y respeto. Hoy la democratización de la sociedad ha devaluado su figura, hasta el punto de que ya el vulgo supone que la corona de laurel está al alcance de cualquiera. El contenido importa poco, la técnica se aprende. ¿Cuántos talleres de escritura se imparten hoy en España? Nadie lo sabe a ciencia cierta, pero el número se ha disparado en los últimos años.

¿Cuál ha sido la semilla que ha hecho brotar tantas vocaciones? Serán muchas, pero una —quizá la más importante— es la facilidad que existe hoy para publicar un libro. No creo yo que ganar dinero sea la motivación primera de un escritor sensato, en un mercado en que la oferta supera ampliamente a la demanda. Escribir libros es un oficio suicida, sólo se entiende como “hobby”… y para satisfacer el ego. Read the rest of this entry »

La industrial editorial a debate

Categora (El mundo del libro, General) por Manu de Ordoñana el 24-08-2014

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El último informe “Global Trends Publishing 2014”, publicado por el “Frankfurt Book Fair Business Club” presenta la situación del mercado internacional del libro y la profunda transformación que está experimentando el sector editorial, debido a la irrupción del libro digital, a la entrada en el mercado de nuevos protagonistas como Amazon, Apple y Google, y a la globalización de una industria que tradicionalmente ha sido conservadora y cerrada a los límites de sus fronteras.

Seis países poseen el 61% del mercado mundial. El primero es Estados Unidos (26%), seguido de China (12%), Alemania (8%), Japón (7%), Francia (4%) y Reino Unido (3%). Pero algo está cambiando, ya que la demanda sigue creciendo en muchas de las economías emergentes, mientras que se ha estancado o se ha contraído en los países industrializados. Así por ejemplo, China ha alcanzado el segundo puesto en el ranking —que, durante décadas, se han disputado Alemania y Japón—, aunque muy lejos todavía en el consumo per cápita.

El cuadro siguiente es muy pedagógico. El eje de abscisas representa el importe medio que cada persona de un país gasta cada año en libros; y el eje de ordenadas, el número de títulos nuevos o reimpresos que se publican anualmente en cada país por cada millón de habitantes. La primera conclusión es que el mercado del libro está concentrado en un pequeño número de países que poseen cultura europea o anglosajona, además de Japón y Corea. Read the rest of this entry »

Promocionar un libro

Categora (General, Marketing para vender libros, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 20-10-2013

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Escribir, corregir, maquetar, componer, autoeditar… todo eso lo sabemos hacer, o lo podemos obtener gastando un poco de dinero. ¿Y ahora qué? La imprenta te ha enviado 500 ejemplares de la novela que terminaste de escribir hace tres meses. Ya tienes el producto, has establecido un  precio (cuidado, no te pases). Pero un plan de marketing eficaz te obliga a actuar en 4 direcciones y te faltan dos: la promoción y el canal de distribución. Si te has decidido por la autoedición y quieres cosechar un cierto éxito, tienes que cerrar el ciclo y ocuparte de estos dos capítulos. En este artículo, analizaremos el primero. Read the rest of this entry »

Coeditar o autoplublicar

Categora (Derechos de autor, General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 18-04-2013

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Desde el momento en que te has metido en la aventura de escribir un libro es porque te has sentido capaz de crear una novela digna de ser leída. Yo no puedo entrar a cuestionar tu designio, pero sí hacerte ver la importancia que tiene el cerciorarte de que eso es verdad, de que tu obra tiene un cierto valor y que merece la pena seguir trabajando para hacerla llegar al gran público, bien sea mediante coedición o autopublicacion. Por eso he insistido varias veces en que resulta útil contratar un buen corrector de textos, primero para que te dé su opinión, y segundo para que el léxico sea respetable.

Autoedición

Piensa que si logras que algún editor se interese por tu novela, la va a leer un profesional que se dedica a eso, que tiene veinte o treinta originales en lista de espera. Si se encuentra dos o tres errores en las primeras páginas, la va a dejar, sin cargo de conciencia alguno, y ni siquiera te va a contestar ni explicar el porqué de su decisión. Es una desventura que, habiendo llegado a ese punto, pierdas la oportunidad por un defecto de forma.

Si has superado esos filtros y un par de expertos conocidos ─que no amigos─ te aportan su opinión positiva, tienes ahora dos alternativas. La de autopublicar es una de ellas, tu cubres todos los gastos, tú corres todos los riesgos. Hemos comentado varias veces las ventajas e inconvenientes de esta fórmula y seguiremos haciéndolo. La otra es la coedición, de la que nos vamos a ocupar en este artículo.

Es cierto que las editoriales están pasando un mal momento. Con esto de la crisis, la gente compra menos libros. El que gusta de la lectura se provee en las bibliotecas públicas o se suscribe a determinadas colecciones por un precio fijo; el ebook avanza poco a poco y los jóvenes tienen otras aficiones. A nadie le ha extrañado que el número de títulos publicados en España en 2012 haya descendido un 6,2% respecto 2011 y un 20% respecto a 2008. De esos casi 70.000 títulos, tan sólo un 31% quedan incluidos en ese epígrafe tan amplio que se llama “literatura”.

No te extrañe pues que la industria editorial sea tan reacia a meterse en aventuras con autores desconocidos. Están para ganar dinero y eso no sólo es perfectamente lícito, sino también es necesario. Y aquí viene la paradoja, ya que esa debilidad puede convertirse en una oportunidad para el escritor diletante. Se trata de convencer al editor tradicional para que publique tu novela compartiendo el riesgo. Como los números ayudan a establecer los conceptos, voy a poner un ejemplo:

Si has escrito una novela decorosa, pongamos de 250 páginas, estimo que el coste de imprimir mil ejemplares se sitúa en torno a los 4.000 euros: dos mil a la imprenta, otros mil por corregirlo, y el resto para el ISBN, la portada, el maquetado, la galerada y los gastos de transporte. Busca una editorial de toda la vida, honrada, con vocación de servir a la comunidad cultural de tu región y cuya línea editorial corresponda al contenido de tu libro y hazle la siguiente oferta: Me comprometo a comprar 400 de esos 1000 libros a un precio de 5 euros, con la condición de que me permitas venderlos por mis propios medios. A ti te corresponde la distribución por los canales tradicionales (librerías, grandes superficies, tiendas especializadas), pero yo puedo hacerlo por los canales atípicos como Internet, en la vía pública, a instituciones y otros establecimientos. Incluso hasta puedes renunciar a los derechos de autor, pero sólo sobre esta primera tirada.

¿Qué has conseguido con eso? Compartir el riesgo al 50%. Es posible que, si tu novela tiene un cierto “gancho”, tu compañero de viaje se sienta atraído por la solución que le has propuesto. Él hará sus números y calculará los ejemplares que necesita vender para “hacer parra”. Ellos tienen una clientela fija y saben que, de una forma u otra, lograrán su objetivo: al menos, no perder dinero. Los tiempos que corren no dan para otra cosa.

Claro que también te puedes preguntas para qué necesito un socio si la mitad de los gastos los soporto yo y él no corre ningún riesgo. “Por la marca”, te respondo. El valor de un libro gana tanto cuanto más prestigiosa es la editorial que lo publica. Si eres de esa opinión, inténtalo… y cuéntanos cómo te ha ido. Bajo estas condiciones, tendrás fuerza para negociar un contrato ventajoso, de forma que seas tú el beneficiado si el negocio funciona y hay una segunda parte. Pero de eso hablaremos en el próximo episodio.

El corrector de textos

Categora (General, Taller literario) por Manu de Ordoñana el 04-04-2013

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Has terminado de escribir tu libro, lo has maquetado más o menos bien, y ahora te preguntas: ¿qué hago con él? ¿Lo presento a una editorial? ¿Me busco un agente literario? ¡Bah! No me merece la pena. Me decido por la autoedición, hacerlo todo yo, buscar una imprenta de confianza y que me impriman 500 ejemplares. Si vendo 200, me declaro satisfecho, igual recupero la inversión.

Pero antes tienes que hacer un par de cosas más: lo de componer el libro lo veremos en el próximo artículo, aquí vamos a tratar de un tema peliagudo: la corrección del texto, un trabajo complicado y difícil de evaluar. Los profesionales buenos cobran un dineral y siempre te queda la duda de si el dinero gastado ha merecido la pena. La verdad que es un oficio poco valorado, más bien denostado… los escritores tenemos mucho ego.

Corregir libros

Aun así, te recomiendo ─mucho más si eres debutante─ que te entregues a un buen corrector, que dediques un tiempo a encontrar un colaborador honesto, competente y no demasiado exigente. La tarifa que se aplica oscila entre 4-5 euros la página para una revisión a fondo, no sólo ortográfica; la broma te va a costar por lo menos 1.000 euros. Créeme, merece la pena si el resultado es de tu agrado. Pídele antes que te explique las cuestiones que va a mirar y el tiempo que va a emplear en cada una de ellas, así podrás valorar su competencia. Read the rest of this entry »

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