Solicitar el ISBN

Categoría (El libro digital, General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 21-04-2012

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El ISBN (International Standard Book Number) es un identificador de libros para uso comercial, así como el ISSN lo es para publicaciones periódicas (revistas, periódicos). Fue creado en el Reino Unido en 1966 y adoptado como estándar internacional en 1970. Hasta la reforma que entró en vigor en el 2007, el ISBN estaba compuesto por 10 dígitos de longitud, y dividido en cuatro partes: código de país o lengua de origen / editor / número del artículo / dígito de control. Después de la reforma, el ISBN pasó a tener 13 dígitos incorporando el prefijo “978”.

El ISBN lo solicita el editor, así que si quieres publicar por tu cuenta, puedes gestionar el ISBN directamente en la Agencia Española del ISBN, aunque, eso sí, tendrás que pagar 45 euros.  Para ello, tienes que entrar en su página web y enviar los formularios a través de su Acceso Telemático. Si tienes alguna duda, puedes dirigirte a su email (agencia@agenciaisbn.es). Es bastante fácil:

Primer paso. A la izquierda, tienes una pestaña “Autores/Editores. Información. Solicitudes”. Pinchas en “Solicitudes”. Encontrarás un formulario de solicitud de ISBN para autor/editor que tienes que rellenar. Es fácil de interpretar. Te van a pedir una copia del DNI digitalizada y el certificado de que has pagado los 45 euros. Lo puedes hacer mediante tarjeta de crédito o mediante transferencia, incluso vía Paypal. No está de más que te leas antes los “Términos y condiciones”. Rellenas la ficha y la envías. Tendrás que esperar cuatro o cinco días.

Segunda paso. Recibirás un correo electrónico en el que te confirman el número de la solicitud, así como el acceso a un formulario bibliográfico en la dirección que te señalan, a la cual podrás entrar mediante el nombre de usuario y la contraseña que te han asignado. Si estás gestionando varios títulos, la contraseña para todos ellos será siempre la misma. Introduce pues usuario y contraseña para entrar en el formulario.

A la izquierda, aparecen 3 opciones: Consulta (ahí pasara la tuya cuando envíes el formulario), Altas (lo que tienes que hacer) y Ayuda (te aconsejo que abras esta página y te la estudies bien, incluso imprímela para consultarla al rellenar el formulario).

Pincha ahora en Altas. Te encuentras con el formulario que tienes que rellenar. Hay que cumplimentar todas las que tienen asterisco. Es relativamente sencillo, pero hay algunas cosas que conviene tener en cuenta:

  • Si tu obra tiene más de un volumen tienes que indicarlo. Si es un solo volumen, no hace falta.
  • 1.- Autor. Tienes que rellenar dos casillas (Autor si lo eres, seleccionando en el desplegable de la izquierda) y dos apellidos con el nombre.
  • 7.- Lenguas. Publicación: Castellano.
  • 9.- Edición: Nº y mención de edición = 1 / Nº de impresión = 1
  • 10.- Descripción física. Si es un libro en papel, se entiende fácil, pero si es electrónico, ten en cuenta lo siguiente:

                   – Soporte: (N) Archivo de Internet.

                    – Nº de pag/soporte = 1  

                   – Tamaño: Las dos casillas en blanco.

                   – Descripción: Formato Pdf / ePub / etc. y el peso. Yo escribí: Formato Pdf de 842 kb.

  • 13.- Precio. En España, el precio lo establece el editor, es decir, tú mismo. Debes incluirlo sin IVA y si tiene decimales, parece que sólo acepta el punto para separar entero y decimales.
  • 14.- Tirada. Si es ebook no hace falta indicarlo.
  • 15.- CDU / 16.- BIC. Tienes que rellenar sólo uno de los dos: El  CDU es la clasificación utilizada en la mayor parte de los catálogos bibliográficos de España.  El BIC es el Sistema de Clasificación de Materias BIC para el sector del libro. Te recomiendo el BIC: es más fácil de interpretar. Pincha en el botón + de la derecha y te aparecerá una tabla para que selecciones la materia BIC que corresponde a tu libro. En mi caso, seleccioné FJH: Ficción / Aventura histórica, al tratarse de una novela histórica.
  • 17.- Notas. Para libro digital tienes que indicar la URL: Edición digital localizable en http://… (la dirección del enlace en que está alojado tu libro en Internet). Esto no siempre será posible. Yo lo solucioné metiendo la URL en la que está anunciado mi libro.

Ya tienes rellenada la ficha. Haz clic en “Enviar” y a esperar dos o tres días. Es posible que, al cabo de ese tiempo, te digan que hay algún error. Te vuelven a enviar la ficha para que la corrijas, con una nueva contraseña. Al final, llegarás a hacerlo bien, no te desesperes.

El e-book no termina de arrancar

Categoría (El libro digital, El mundo del libro, General) por Manu de Ordoñana el 15-04-2012

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Durante el año 2011, el registro de libros digitales en el ISBN se incrementó un 55% con respecto al año precedente, al subir de 12.948 a 20.119 títulos, mientras que el libro impreso sufrió un retroceso del 14,2% al pasar de 96.238 a 82.495 títulos. A pesar de que el número de títulos registrados representa el 17,9% sobre el total, la cuota de mercado de los e-books es todavía pequeña, ya que apenas supone el 4% de los ingresos totales del sector. Claro que a eso contribuye y mucho el pirateo: tan sólo el 27% de los españoles que leen libros digitales declara hacer la descarga legal mediante pago electrónico.

Una de las razones que alegan para justificar este procedimiento es el precio elevado que hay que pagar por cada descarga, precio ─en muchos casos próximo al del libro impreso─ que no tiene ninguna justificación a tenor de los costes de producción y de distribución. Es verdad que el libro digital soporta un IVA del 18%, frente a un 4% del libro impreso. El Congreso aprobó a principios de marzo equiparar ambos IVAs al 4%, pero se desconoce cuándo entrará en vigor el decreto.

Un informe reciente de la firma Bowker “Global eBook Monitor” señala que un 13% de los internautas españoles ha pagado en el año 2011 por la compra de libros electrónicos, un 8% declara que no conoce esa opción y un 79% que la conoce pero que no la utiliza. La investigación se realizó simultáneamente en diez países y los resultados se han obtenido mediante encuestas a más de mil usuarios en cada uno de ellos. Los países más activos en este mercado son India, Australia y Brasil. España ocupa una posición intermedia según se aprecia en la tabla siguiente:

En España, el porcentaje de compradores de e-books es el mismo para hombres y mujeres (13%), mientras que en el resto de países predominan los hombres, salvo EE.UU. y Reino Unido, en los que ganan las mujeres. En cualquier caso, las diferencias son escasas, salvo en Alemania, país en el que se produce la mayor divergencia (hombres el 18% y mujeres el 8%) y Francia (hombres el 15% y mujeres el 8%).

En cuanto a edades, un 27% de los jóvenes españoles de 18-24 años dice haber comprado al menos un e-book en los últimos seis meses. Ese porcentaje va descendiendo con la edad para situarse en el 7% en la franja de personas mayores de 55 años. El cuadro siguiente recoge esa evolución comparando los datos obtenidos en España y en Francia:

A pesar de las predicciones tan optimistas que lanzaron algunos gurús sobre el futuro del libro digital, su irrupción no ha sido tan espectacular. Sin embargo, aunque el crecimiento es lento, se produce de forma continuada y hay que suponer que esa tendencia se mantendrá en los próximos años, ya que la oferta sigue creciendo: cada vez hay más plataformas y librerías que venden e-books.

En cualquier caso, la situación está muy lejos de ser lo que predecía Idboox.com en aquella crónica tan catastrófica que publicó en el mes de septiembre de 2011:

  • 2013: Las ventas de libros electrónicos superan las ventas de libros impresos, incluso los usados. Las ventas de revistas digitales comienzan a igualarse a las de las revistas impresas. 
  • 2015: Muerte de las librerías locales. Las más pequeñas se convierten en cibercafés. Sobreviven marginalmente las especializadas en libros raros o de coleccionista.
  • 2019: Hecatombe entre los editores: sólo sobrevive un pequeño número de ellos. Los gigantes como Random House y Penguin transforman sus filiales más pequeñas en editores exclusivamente digitales.
  • 2025: Termina la transición de los libros impresos a los electrónicos, incluso en los países en vías de desarrollo. En el mejor de los casos, el libro se considera una curiosidad y en el peor una molestia. Los libros de colección aún no han desaparecido. Un pequeño número de lectores sigue leyendo libros impresos, pero en general todos los libros están disponibles en versión digital.

El mundo a los pies de Google

Categoría (El libro digital, General, Marketing para vender libros) por Manu de Ordoñana el 21-03-2012

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En junio de 2011, Google presentó Google+, una red social (y algo más…) que está destinada a convertirse en la primera plataforma para consumir, crear o compartir contenidos, ya que permite la vinculación en su núcleo de todos los productos estrella que tiene la compañía norteamericana.

En sólo tres meses alcanzó los 40 millones de usuarios y hoy puede haber superado ampliamente el centenar. Claro que todavía está lejos de los 1.000 millones de Facebook y los 500 de Twitter, pero es sólo cuestión de tiempo. Porque Google+ tiene un potencial enorme de crecimiento al integrar proyectos ya consolidados con millones de usuarios. Veamos cuáles son:

Buscador. Google es el buscador más utilizado en el mundo, con un 67% de cuota de mercado, aunque en España, supera el 90%.

Sistema operativo. Android es un nuevo sistema operativo enfocado para ser utilizado a teléfonos inteligentes, tabletas y Google TV. Se estima que Android está instalado en 250 millones de dispositivos móviles.

Navegador. Google Chrome es un navegador web gratuito que, con más de 200 millones de usuarios, es el segundo más utilizado en el mundo por delante de Mozilla Firefox y detrás de Internet Explorer.

Comunicaciones. Gmail es un servicio de correo electrónico que se sitúa muy cerca de Hotmail y Yahoo en número de usuarios, aunque no hay estadísticas fiables. Dispone de Chat, Google Talk y Voice.

Ofimática. Google Docs permite la creación de documentos igual que Microsoft Office, con la ventaja de su almacenamiento en la nube.

Imágenes. Dentro de poco tiempo, Picasa Web Albums desaparecerá para integrarse en una herramienta más potente “Fotos de Google+”.

Música. Google Music, lanzada a finales de 2011, cuenta ya con 13 millones de canciones que los usuarios podrán compartir a través de Google+. Por el momento, comprar música sólo es posible en EE UU.

Video. ¿es necesario presentar a Youtube?

Mapas. Google Maps y Google Earth están ya en la élite de la información geográfica online. Ofrece la ubicación de tu negocio.

Contenidos. Blogger, junto a WordPress, es una de las mayores plataformas para la creación y publicación de blogs.

Idiomas. Google Translate traduce automáticamente cualquier publicación a más de 50 idiomas.

Comercio electrónico. El pasado 3 de marzo, Google ha integrado Google Music, Android Market (juegos y aplicaciones), Google Movie y Google Books (con un catálogo de 4 millones de libros digitalizados)  en una sola red que se llama Google Play, con lo cual pronto se convertirá en la primera tienda online del mundo.

Pago electrónico. Google Wallet es la plataforma de pago electrónico que Google está desarrollando para convertir los dispositivos móviles en monederos virtuales, con el objetivo de desplazar a las tarjetas de crédito. No tardará mucho en hacerse visible. Es la guinda que le faltaba al pastel

Y ahora preguntarás: ¿Y que relación tiene todo esto con el escritor diletante que acaba de escribir su primer libro? Pues simple y llanamente, que hay que estar dentro. Google Play te ofrece la posibilidad de venderlo tanto en formato digital como en papel (si eliminas intermediarios y lo editas por tus propios medios), de anunciarlo en páginas estratégicas mediante pago o con puntos, de promocionarlo a través Google+ y de que el cliente lo pueda pagar con su teléfono móvil.

Olvídate de buscar un distribuidor, descubrir un editor o contratar un agente literario. Hazlo todo tú mismo, sumérgete en el universo de Google. Sólo tienes que aprender a manejarte allá dentro… no es tan difícil. Lo tienes casi todo en castellano y el diálogo es bastante simple, aunque exige un pequeño esfuerzo. Y si no te sientes con fuerza para iniciarte, quizá valdría la pena ahora pagar un dinero a un profesional para que te enseñe. Google dispone de tentáculos tan poderosos que nadie le podrá superar, al menos durante el próximo decenio.

Internet y la concentración en la lectura

Categoría (El libro digital, General) por Manu de Ordoñana el 01-03-2012

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Terminamos el artículo anterior con una pregunta: ¿Es posible leer un libro serio, de una cierta dimensión, en un soporte electrónico o quedará sólo el libro impreso como único recurso para consumar tan ardua tarea?

Muchos pensarán que planteamos un problema trivial. ¿Qué más da el soporte utilizado si lo que importa es el contenido? Esto que, en un principio, parece obvio, no es tan evidente. El tipo de soporte está produciendo un cambio importante en la forma de leer (y seguramente lo producirá también en la manera de escribir). El lector que se engancha a un dispositivo electrónico está más orientado a lo fácil, a lo superficial; rara vez se le va a ocurrir bajarse el Ulises o sumergirse en los poemas de Borges. Su afición literaria está sometida a las prestaciones de la máquina, cada vez más sofisticada, que le conduce a una actitud pasiva, frente a la aplicación a que obliga una obra compleja.

Claro que también podríamos plantear la cuestión de otra forma. ¿No será que la sociedad ha creado en los últimos años un colectivo de lectores sólo interesados en lo frívolo, en lo que exige un esfuerzo intelectual reducido? Son precisamente los jóvenes los que adoptan esa postura cómoda y eluden esa otra forma de leer propia de los mayores, reflexiva, tenaz, laboriosa. Son ellos los que dominan los dispositivos electrónicos, son ellos los que los que se resisten a la lectura intensa y se abandonan a lo ligero. Al final, ¿importa algo saber cuál es la causa y cuál es el efecto?

¿Será cierto eso de que el soporte condiciona el tipo de lectura? ¿Será cierto eso de que el libro electrónico reduce la capacidad de concentración y sólo sirve para contenidos someros? Internet facilita el acceso a la información, pero esa información ¿contribuye a ampliar el conocimiento? Da la impresión de que lo liviano es propio de un dispositivo electrónico y sólo lo profundo existe en el libro impreso, aunque es verdad que leer con atención es algo que se puede hacer en cualquiera de los dos soportes.

Y si no, fijaos lo que ocurre con la escritura. No hay duda de que los jóvenes de hoy escriben mucho más que los de antes, pero lo hacen de manera superficial, no les importa la forma, desprecian la gramática. En ese sentido, la tecnología les ha transformado la conciencia. ¿No está ocurriendo lo mismo en los hábitos de lectura? Los jóvenes se resisten a leer las honduras, se resisten a estudiar, se resisten a sacar conclusiones propias.

Quizá mi opinión esté motivada por la experiencia que he tenido con lo digital. Me resulta arduo leer una novela larga en la pantalla de mi e-reader, me pierdo, no me encuentro a gusto. Y lo mismo me ocurre cuando me topo con un estudio que me obliga a pensar: prefiero imprimirlo y leerlo sobre papel. Hace unos días, me recomendaron la lectura de un informe “De la Dictadura a la Democracia”, escrito por Gene Sharp y publicado por la institución “Albert Einstein”. Pues bien, lo abrí en la pantalla de mi ordenador, lo empecé a leer y pronto desistí. Lo imprimí, lo mandé encuadernar y sólo entonces lo pude leer con el deleite que se merece.

Las nuevas generaciones piensan que el saber no se encuentra en los libros, sino en la red, a la que tienen acceso de forma rápida y eficaz con sólo introducir las palabras clave en su ordenador. No se puede negar que algo de razón ya tienen, al menos para ese conocimiento general alrededor de la ciencia que les sirve para encontrar un espacio en el mundo laboral.

Pero si nos referimos a ese conjunto de conceptos abstractos que conforman el carácter de cada individuo, lo que quizá se llama cultura y que no es otra cosa más que el sedimento que queda en el infraconsciente cuando uno olvida todo lo que ha leído, eso ya es otro cantar. El ser humano necesita leer, la lectura es la piedra fundamental de su educación, es la que le ayuda a reforzar su autoestima, la que conforma el ideario del cual deriva su comportamiento social. ¿Sería razonable atribuir a Internet el aislamiento que padecen los jóvenes de hoy en día, su pérdida de empatía e incluso sus carencias para la convivencia ciudadana?

La calidad de la información en Internet

Categoría (El libro digital, General) por Manu de Ordoñana el 25-02-2012

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El uso masivo de Internet nos ha traído un incremento desorbitado de las noticias que recibimos en nuestro ordenador. ¿Quién no tiene un amigo que, cada cierto tiempo, te envía una colección de fotografías, un texto elaborado por algún iniciado con finalidad moralista, una historia impresionante que describe el sufrimiento de un pueblo y los excesos que cometen quienes poseen riqueza o detentan el poder?

La web no deja de ser una biblioteca en la que está almacenado el conocimiento humano, sea éste positivo, neutro o negativo. Hoy cualquiera tiene la posibilidad de incorporar a ella sus ideas, sus juicios, sus principios, algunas veces con añadido de conocimiento, pero las más con el simple recurso de “copiar y pegar”. Al final parece que a todos nos gusta dejar nuestra impronta, influir en el parecer del vecino, lo que no deja de ser parte del oficio de un escritor. ¿Quién no ha sentido alguna vez la tentación de escribir un libro?

El problema que se nos plantea es la veracidad de las noticias que circulan. Vivimos una época en la que nos llega una enorme cantidad de información y cada vez tenemos menos tiempo para procesarla, hemos perdido nuestras defensas, somos incapaces de reflexionar con nuestros propios recursos. Un caso que me ha dejado más perplejo que a Maimónides es el del movimiento global antivacunación, una comunidad más extendida en el ámbito anglosajón, cuya postura está causando un grave perjuicio en la población infantil.

Sus partidarios afirman que la vacuna triple vírica (contra el sarampión, las paperas y la rubeola) provoca autismo, una vacuna que se viene aplicando a los niños a partir de 1970 y cuya eficacia ha sido reconocida por instituciones de probada solvencia como la Organización Mundial de la Salud y la UNICEF. La tesis está basada en un estudio realizado por un médico británico a finales del siglo pasado y, a pesar de que el trabajo se realizó sobre una muestra de tan sólo doce niños autistas, son numerosos los padres que se niegan a administrar la dicha vacuna a sus hijos, con el consiguiente incremento de brotes.

Alrededor de movimientos de este tipo se encuentra siempre una extraña coalición de, por una parte, médicos y científicos de medio pelo sospechosos de estar vinculados a ocultos intereses políticos o económicos, y por la otra, de ciudadanos ingenuos y padres de familia apocados, con la complicidad de periodistas de moralidad restringida preocupados tan sólo en aupar su imagen y engordar su cartera. Alguno hasta se atreve a dudar del alunizaje de la misión norteamericana en 1969…

Afortunadamente, estos reporteros sensacionalistas son los menos y se les reconoce con prontitud. La mayoría son observadores imparciales que transmiten la información de manera objetiva; en algunos casos llegan a actuar como detectives privados para desvelarnos intrigas ocultas o tratos deshonestos. Ése es el periodismo comprometido en el que debemos confiar, el que no se deja sobornar por las apariencias e investiga la fiabilidad de sus fuentes, en un mundo en el que la custodia de lo fidedigno se ha desvanecido, todos pretendemos poseer la verdad y a muchos nos complace imponerla.

Pero al mismo tiempo, tenemos que luchar contra la ignorancia, adquirir sabiduría, preparar nuestra mente para discernir lo verdadero y lo falso. Para eso están los libros… libros de contenidos multidisciplinares que nos permitan aprehender vastas regiones de la madre natura, que nos ayuden a interpretar el comportamiento humano. Mediante una lectura sosegada, sin prisa, en un ambiente relajado que propicie la concentración. No se trata de leer textos superficiales que no acarrean esfuerzo intelectual alguno, sino obras serias que nos obliguen a frecuentes pausas para reflexionar sobre lo que el autor quiere transmitir. ¿Será posible hacer esto en un soporte electrónico o quedará sólo el libro impreso como único recurso para consumar la tarea? Ahí quería yo llegar…

Vender libros físicos con Amazon

Categoría (El libro digital, General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 19-02-2012

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Amazon desembarcó a finales del año pasado en España y ofrece ahora un servicio que puede ser interesante para el escritor que se ha arriesgado a la autoedición de su libro. Te da la posibilidad de venderlo a través de su plataforma digital a través del procedimiento siguiente: lo anuncia en su librería, alguien lo compra por Internet, lo cobra y luego te proporciona la dirección del cliente para que tú se lo envíes directamente por correo. Hecho esto, tú recibes el importe que te corresponde por la venta. Es bastante fácil, pero…

Amazon te ofrece dos planes diferentes:

  • Vendedor individual, para el que hace ventas esporádicas. No hay que pagar ningún coste fijo, sólo variable, es decir, cuando vendes un libro: 0,99 € por cada venta realizada + 0,45 € por cada artículo vendido + 15% del precio que paga el comprador, incluido el IVA y excluido el coste del envío.
  • Vendedor pro, para vendedores profesionales que venden más de 40 artículos al mes. Tienes que pagar un cose fijo de 39 €/mes, pero los porcentajes variables son más bajos.

Para vender libros físicos en el portal de Amazon, el título tiene que estar incorporado a su catálogo y el tuyo seguro que no lo está, si es que perteneces a esta pequeña gran familia de escritores diletantes. El problema es que sólo el vendedor pro tiene autorización para subir títulos nuevos. La única solución que te queda es negociar con algún pequeño editor que lo sea, para que lo haga en tu nombre. Incluso le puedes dejar diez o veinte ejemplares de tu libro, a ver qué pasa…

Por el contrario, tiene la ventaja de que, a través de este portal, puedes vender libros de cualquier autor que poseas en tu biblioteca, si es que quieres desprenderte de alguno. Por ejemplo, si en su día compraste “La sombra del viento”, lo leíste y ahora lo quieres vender, verás que lo podrás hacer, seleccionándolo por el ISBN e introduciendo el precio que quieres recibir por él (te sugiero que antes te fijes en el que ofrece la competencia, para estar bien posicionado).

Veamos cómo se hace, pero antes de nada regístrate y créate una cuenta de vendedor (eso lo puedes hacer desde la página principal de Amazon) para que te abonen allí los ingresos conseguidos:

1.- Entrar en Amazon Services.

2.- Si quieres información de cómo funciona Amazon, pincha la pestaña “Más información” de la derecha.

3.- Si no, entra directamente pinchando en “Vender en Amazon

4.- Te encuentras con dos opciones. Como se supone que no eres vendedor profesional, selecciona “Vendedor individual” y luego “Empieza a vender”. Ya hemos dicho que esta opción no supone ningún coste fijo, sólo variable, es decir, cuando vendes un libro.

5.- Te aparece una nueva página con el título: “Vende tus productos”. Aquí tienes que dar tres pasos:

5.1.- Localiza el producto que quieres vender y haz clic en “Empezar a vender”:

– Seleccionar la categoría del producto: Libros.

– Busca por título, palabras clave, ISBN, etc. Te recomiendo que busques con el ISBN para así no tener dudas en la identificación del libro.

5.2.- Te aparece la página “Vende tus productos” y el libro que quieres vender (puede incluso haber una lista de la que tendrás que seleccionar la opción que corresponde). Haz clic en “Vender el tuyo

5.3.- Quizá te aparezca una página “Problema con tu cuenta de comerciante”. No hagas caso y haz clic en “Continuar”.

5.4.- Te aparece “Introduce los detalles del listing”. Tras comprobar que el producto que tú tienes coincide con el que ves en la pantalla, tendrás que rellenar las casillas: Estado de producto, precio sin gastos de envío (recuerda que Amazon se queda con 0,99 + 0,45 + 15% de este precio que ha de incluir el IVA, para saber lo que te queda de beneficio) y el stock de libros que tienes disponibles para vender. Olvídate de los métodos de entrega ofrecidos, porque no está muy claro lo que hay que hacer. Haz clic en “Continuar

6.- Ahora pide que te identifiques (correo electrónico y contraseña). Haz clic en “Continuar”. Te pueden llevar a “Seller Central”. Conéctate y ya has terminado.

7.- Todavía tendrás que esperar un tiempo para ver que tu libro está a la venta en la librería de Amazon, junto a otros similares de procedencias varias. Por eso es importante lo que decíamos acerca del precio.

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