El auge de la autoedición

Categoría (General, Marketing para vender libros, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 22-08-2013

Tags : , , , , , , , , , ,

El último informe de la Agencia española del ISBN hizo saber que los títulos presentados por los autores-editores en el año 2012 fue de 6.590, lo que representa un 6,94% sobre el total registrado ─frente al 8’3% del año anterior─, un porcentaje importante que demuestra el auge que la autoedición empieza a tener en España. La crisis que atenaza a la industria editorial ha empujado a los escritores a buscarse la vida, con el sostén de las nuevas tecnologías que les permiten hacer visible su obra a través de las numerosas plataformas que han surgido en Internet para la venta de libros online. Read the rest of this entry »

Libros en formato ePub

Categoría (El libro digital, General, Marketing para vender libros) por Manu de Ordoñana el 02-05-2013

Tags : , , , , , , , , , , ,

La mayoría de los portales de venta de libros digitales permiten la entrada de libros en Word o Pdf para luego ellos mismos transformarlos a ePub, el formato admitido por todos los dispositivos de lectura que hay en el mercado, salvo el Kindle de Amazon que tiene el suyo propio. En este proceso automático de conversión, se suelen producir fallos de distinta naturaleza que afean la composición.

Descargar ebooks en ePub

Por eso, es preferible que tú mismo hagas la conversión para subirlo directamente en formato ePub, tras verificar el texto con minucia y asegurarte de que no hay errores. El cliente que paga por una descarga quiere una maquetación correcta y una estructura armoniosa que le permita una lectura placentera. El proceso no es difícil pero entraña algún conocimiento.

Veamos una de las formas que existen para conseguirlo, la que yo utilizo y que nunca me ha fallado, aunque quizá sea algo complicada, ya que exige un paso intermedio: transformar el formato .doc a formato .odt (mediante la herramienta Open office), debido a que la biblioteca Calibre no reconoce Word como formato de entrada para convertir a .ePub.

Para empezar, tienes que tener instalada la biblioteca Calibre y disponible la siguiente información: imagen de la portada (mejor en resolución 72 pp), la sinopsis, los metadatos (palabras clave que van a permitir que tu libro mejore su posicionamiento en los buscadores) y el contenido de tu libro en  formato .odt. Te recomiendo que el texto sea lo más plano posible, sin imágenes, ni llamadas a pie de página, todas esas cosas que dificultan la lectura en un e-book.

Antes de proseguir, conviene repasar la composición en formato .odt. En algún caso, se produce un desajuste en el sangrado o en los márgenes, no en todo el libro, sino en algunos capítulos. Si observas alguna anomalía, selecciona la parte averiada, pincha en formato / párrafo, de la barra de herramientas, vete a “sangría y espacios” e introduce los números que te convienen en las tres ventanas de la sangría: “Antes de texto”, Después de texto” y “Primera línea”. Lo mismo si tienes algún problema con el espaciado o el interlineado. No te olvides de guardar los cambios.

1.- Abrir Calibre.

2.- Arriba a la izquierda, pinchas en un icono rojo “Añadir libros”. Selecciona el libro en formato .odt y lo subes a la biblioteca Calibre. Se abrirá un fichero con el mismo título.

3.- Ahora te vas al tercer icono de arriba en marrón “Convertir libros”. Seleccionas a la izquierda formato de entrada .odt y a la derecha formato de salida .ePub.

4.- Te aparece una ventana en la que tienes que introducir algunos datos: Título, editor, autor, orden del autor (lo invierte), serie (si son varios tomos), editor, sinopsis y metadatos.

5.- Cambiar la imagen de la portada. Pinchas en el icono de la derecha de la pestaña. Seleccionas la imagen en la carpeta de tu ordenador. Verás que aparece en el cuadro.

6.- Aceptar. Tarda unos 20-30”. Puedes ver el avance de tarea en un icono abajo a la derecha.

7.- Ya tienes tu libro instalado en la librería de Calibre y la carpeta se llama como el título que has introducido.

a) Si pinchas una vez, te ofrece diferentes opciones: Editar metadatos para editar los datos y corregir si te has equivocado en algo, enviar al dispositivo de lectura disponible o guardar en el disco de tu ordenador.

b) Si pinchas dos veces, edita el texto tal y como lo verá el lector.

8.- Pincha en el icono Ruta: “Pulse para leer”, abajo a la derecha y verás que dicha carpeta contiene 4 ficheros: Libro con el formato .ePub con el símbolo S de Sigil, otro con el formato .odt original, el cover (la portada) y los metadatos. A ti te interesa el primero.

9.- Pero antes, conviene editarlo para ver si hay algún error y corregirlo. Pincha dos veces y se abrirá Sigil, la herramienta adecuada para hacerlo.

10.- Para entender cómo funciona, has de saber que Calibre ha dividido el libro en varias secciones, a su criterio, en función del tamaño del libro. El primero es el que estás viendo: la portada. Ahí nada tienes que hacer.

11.- Pincha en “Ventana” de la barra de herramientas y luego en “fichero siguiente”. Te aparece la sección 1. La corriges. Vas de nuevo al “fichero siguiente” y así sucesivamente hasta terminar. No te olvides de “guardar cambios” antes de salir.

Ya has terminado el proceso y tienes tu libro convertido al formato ePub. Si abres la carpeta y seleccionas el fichero S tipo ePub, pincha con el botón derecho del ratón y elige la opción para guardarlo en tu ordenador y desde allí exportarlo a los portales de venta electrónica que hayas seleccionado.

También te puede interesar:

Vender tu ebook en Internet.

Convertir-un-texto-word-a-epub.

Vender tu ebook por Internet

Categoría (El libro digital, General, Marketing para vender libros) por Manu de Ordoñana el 21-03-2013

Tags : , , , , , , , , ,

El libro digital es la gran oportunidad que tiene hoy el escritor diletante para dar a conocer su último libro, sin perjuicio de que, más adelante, si el éxito le sonríe, encuentre un editor que sea capaz de publicarlo en papel. Y lo es porque es el más barato, ya que subirlo a cualquiera de los portales de venta por Internet es gratis, sólo hace falta tener algunos conocimientos para hacerlo con bien, aunque eso no garantiza que se convierta en un “bestseller”. Cada día es mayor el número de ciudadanos que dispone de una tableta o un e-reader: a los jóvenes les encanta llevar la biblioteca en su mochila y la música en su iPod.

Posesión de dispositivos de lectura en España

¿Cuáles son los portales más visitados por los lectores que tienen un dispositivo de lectura y quieren comprar un libro? En el ámbito de la lengua castellana: Amazon, Bubok, Google Books, iTunes y Lulu. Hay otros como Casa del Libro y Libranda, pero son para uso exclusivo de los profesionales, no admite las obras de los aficionados, al menos, hasta hace un año.

La forma de dar de alta un título es sencilla, basta con seguir las instrucciones que te indican. El texto ha de estar en Word o en Pdf, conviene tener una buena imagen de la portada ─que es la que se verá en la librería de la plataforma─, una sinopsis corta pero bien meditada y los metadatos, palabras clave que respondan al contenido y sean relevantes para la búsqueda. Y no tienes que hacer nada más, ellos se encargan de cobrar y reembolsarte un porcentaje.

Ya ves que es método sencillo, no exige ningún trabajo, o muy poco. El inconveniente es que probablemente no obtengas ninguna venta en un universo tan extenso, a no ser que te impliques en situarlo en lugares privilegiados en la sección de novedades, para lo cual tendrás que “invertir” algún dinero. Cada portal ofrece sus opciones: estúdialas y tú mismo decide.

Hay otra fórmula para promocionarlo, algo más costosa pero más efectiva: Crear una página web y anunciar en ella tus libros para que el visitante se los baje pagando una cierta cantidad que nunca debería de sobrepasar los 3 euros. Hasta hace poco este sistema no era posible por el coste que suponía el proceso de pago, pero ahora la mayoría de los bancos ofrecen a los autónomos el TPV Virtual, un módulo a incorporar en la web, que permite al comprador pagar con su tarjeta de crédito o mediante Paypal, de manera cómoda y segura.

La página debería disponer de un blog en el cual tendrías que incorporar un artículo sobre temas afines con una cierta periodicidad ─uno a la semana estaría bien valorado─, con el fin de que los buscadores como Google y Yahoo la sitúen en lugares preferentes y conseguir así el mayor número de entradas. En cada una de ellas, hay un posible comprador de tu libro si la diseñas bien, haces atractiva la portada y sugestiva la sinopsis.

Es un proceso lento, como todo lo que sucede alrededor de Internet. Al principio, tendrás pocas visitas, pero no te desesperes. Si las noticias que escribes tienen interés, poco a poco subirá el auditorio, sobre todo si incorporas en cada artículo palabras claves bien elegidas ─quizá te convendría echar un vistazo a las técnicas que existen para mejorar el posicionamiento en los buscadores─ y varios enlaces a otras páginas, cosa que a Google le encanta. Si te sirve de referencia, durante los tres primeros meses, esta web recibió una media de 25 visitas por semana, hoy está próxima a los 1000. En poco más de tres años, ha habido 71.135 entradas, de las cuales un 15% corresponde a personas que han repetido.

Amigos en la red

Procura que cada visitante deje su correo electrónico ─para lo cual tienes que habilitar el espacio correspondiente─, prometiéndole que harás uso restringido y no le enviarás spams. Regístralo en una base de datos y añade el de tus conocidos y amigos. A poco que te esfuerces, en uno o dos años, tendrás una lista dos mil o tres mil direcciones, a los que puedes enviar un email cada vez que subes un artículo. Si lo haces bien, el número de visitas crecerá de forma exponencial, como suele ocurrir siempre en la red. Ahí tienes un colectivo de posibles clientes a los que llegarás directamente cada vez que publiques un trabajo nuevo, de manera mucho más eficaz que si sólo eres visible en esos portales de multitudes.

La inspiración literaria

Categoría (General, Marketing para vender libros, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 21-12-2012

Tags : , , , , , , , , , , ,

La mayoría de los escritores han sufrido alguna vez el síndrome de la página en blanco, un estado patológico en el que el cerebro se bloquea y nada serio surge de su interior. Sentado frente a tu ordenador, tratas de concentrar tu atención en el escenario en que dejaste el relato el día anterior, lees el último párrafo que has escrito, lo relees una y otra vez, pero no encuentras el hilo conductor, no aciertas a pergeñar una continuación. Así, al cabo de un rato, decides: “Hoy no estoy inspirado, así que me voy a dar un paseo”.

inspiracion-literaria, sindrome-pagina-en-blanco, estro, numen, ejercicio-literario, debilidad-creativa, pereza-intelectual, quehacer-intelectual

El vulgo tiende a creer que los artistas sólo son capaces de producir en esos momentos de inspiración en que la musa está despierta: el estro, el numen ─o cualquier otra palabreja que se le ocurra a algún iluminado para justificar su indolencia─, como único motor de la creación artística, un estado propicio inoculado por los dioses sobre un grupo de elegidos que han sido capaces de descifrar el lenguaje de la revelación.

No parece sensato admitir esa interpretación, al menos en lo que afecta a la mayoría de los mortales. Leí hace algún tiempo que una novela se construye con un 5% de inspiración y un 95% de trabajo. Eso parece más razonable, aunque me atrevería a decir que la primera tiende a cero para el común de los escritores y que el trabajo y sólo el trabajo es el único componente que hace crecer una obra literaria.

¿No será que estamos confundiendo el concepto de “inspiración” con el de “disposición” o el de “motivación”? En su tercera acepción, el DRAE define la inspiración como “efecto de sentir el escritor, el orador o el artista el singular y eficaz estímulo que le hace producir espontáneamente y como sin esfuerzo”. ¡Qué bien! Que alguien me diga que ha sido capaz de escribir un libro de forma espontánea y sin esfuerzo.

Es evidente que hay personas mejor dotadas que otras para el ejercicio literario, pero eso entra dentro del ámbito del talento, del don natural que todo ser humano posee hacia una u otra disciplina, una cualidad innata que es preciso educar a lo largo del tiempo para conseguir el fundamento. Sin ese aprendizaje, no surge el genio, por mucha “inspiración” que nos llegue del averno. Digamos que eso sería el núcleo, el fondo necesario, pero no suficiente. A partir de ahí viene el trabajo, el esfuerzo del autor, el verdadero artífice que abre paso a la culminación de un libro.

Aun así, conviene matizar. En todo proceso de creación artística, hay dos etapas bien diferenciadas. La primera es la elección del motivo, la segunda, la producción del objeto. Cuanto más tiempo dediques a la búsqueda de un buen argumento, a estructurar la trama y a perfilar los protagonistas, más sencillo te resultará luego la redacción del texto. Si eres capaz de construir un bosquejo de la historia con una extensión de cuatro o cinco páginas y una descripción de los personajes más relevantes, junto a los dos o tres giros que toda novela ha de contener para introducir el elemento sorpresa, probablemente, el síndrome de la no inspiración se desvanecerá.

No quiero decir con esto que, hecha esta labor previa, vas a estar libre de esos periodos de apatía que acechan a los que se dedican al quehacer intelectual. Llegarán, ciertamente, pero llegarán por ser inherentes a la naturaleza humana; son lapsos de debilidad creativa provocados por los vaivenes de la vida, propios de caracteres sensibles más propensos a estados de ánimo variables, poco dispuestos a la disciplina interna. La actividad literaria exige un sacrificio de la mente, sobre todo, al principio, cuando por la mañana enciendes tu ordenador y sientes la tentación de cumplir cualquier tarea urgente que tienes pendiente, antes de iniciar lo que verdaderamente es importante: escribir. Es la pereza intelectual a que nos empuja la ley del mínimo esfuerzo.

Por eso, sería más lógico hablar de talento sumado a disposición y dejar la inspiración para el mundo de los sueños.

La misión del escritor. Concienciar o entretener

Categoría (General, Marketing para vender libros, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 14-12-2012

Tags : , , , , , , , , , ,

A los analistas que observan la evolución social de la cultura les llama la atención la banalización de la literatura, la falta de contenido cultural que, en general, poseen los libros de éxito. Perciben que el entretenimiento es el único motivo que persiguen los escritores modernos; su objetivo es dar respuesta a las exigencias del lector con el sólo propósito de vender el máximo número de ejemplares, para lo cual han de recurrir a escenarios exóticos, personajes al límite, mundos irreales llenos de violencia y pasiones desordenadas. Al parecer, eso es lo que vende.

Esta finalidad mercantilista no es en sí reprobable, los artistas tienen que vivir, han de susbsistir con su trabajo, los mecenas ya no existen o están en otras guerras, aunque, dicho sea de paso, no son muchos los escritores españoles que viven de la literatura. Pero ¿significa eso que han de renunciar a despertar la conciencia de la plebe, a descubrir la injusticia, a censurar los excesos de la clase dominante? ¿Quién será entonces el responsable de poner al descubierto los pesares que aquejan a nuestro planeta, si los medios de comunicación están al servicio del poder institucional y han enterrado su papel de defender la democracia?

miel-sobre-hojuelas, misión-del-escritor, banalización-literatura, ejercicio-intelectual, discurso-enrevesado, opinión-uniforme

La literatura ha perdido ese cometido que la comunidad le asignaba antaño de educar al pueblo, de presentarle dilemas para hacerle pensar, de propiciar el debate social y político mediante la aportación de ideas y argumentos diferentes a los que utiliza la prensa. Y lo ha perdido porque el lector así lo ha querido: no busca en el libro la exposición de un conflicto, sino un texto ligero y bien escrito que le ayude a pasar un rato, con eso se conforma; y si además le llega a estremecer, miel sobre hojuelas. Es el tributo que esta generación ha pagado por la llegada de Internet y la cultura audio-visual.

Algunos autores no se sienten legitimados a plantear la opinión que tienen sobre los problemas que afectan a la sociedad contemporánea, dicen que no están preparados para el ejercicio intelectual, entienden que ése no es su rol. Su único objetivo es proporcionar placer literario, escribir historias emocionantes en prosa elegante sobre asuntos abstractos carentes de ideología, con el sólo propósito de entretener a un público cada vez más reacio a adentrarse en el complejo mundo de la reflexión profunda.

Otros, en cambio, piensan que el escritor tiene la obligación de verter sus ideas sobre las cuestiones en las que es competente, interpretar su fondo y apuntar soluciones, o al menos, provocar la duda para que cada uno de nosotros adopte la que considere oportuna o más idónea a su manera de ser. Su tarea consistiría en pintar la vida, contar sucesos que aporten alguna enseñanza, exponer formas diferentes de pensar, sentimientos escondidos que nos ayuden a interpretar la condición humana.

Entre ambos extremos, hay un campo inmenso de posiciones intermedias. El propósito de entretener tiene que seguir siendo un recurso, el recurso necesario para conseguir la atención del cliente; sin él, no hay mensaje. Pero eso debería de ser el medio, no el fin. El objetivo último de un libro sería crear interrogantes y señalar las rutas que existen para hallar satisfacción. Es el soporte ideal para ayudar a la gente a pensar, para hacerle entender que hay muchas formas de interpretar la vida, sobre todo, si el autor tiene la habilidad de escribir bien y ser ameno. Para difundir una idea, el discurso enrevesado no es el camino.

El escritor tiene que dar testimonio de los conflictos de la época, denunciar los abusos y desvelar las causas que los han producido; olvidar las tragedias acaecidas, por muy dolorosas que hayan sido, es correr el riesgo de que se repitan. Y también sugerir remedios, aun a sabiendas de que pueden ser erróneos, porque, al final, es el criterio de un simple mortal que quizá ha tenido la oportunidad de dedicar algún tiempo a profundizar en el tema. Se trata de evitar la opinión uniforme, de crear una sociedad heterogénea, abierta a todas las creencias.

La misión es enseñar, la dificultad está en hacerlo de forma entretenida, para que el mensaje sea fácil de captar. Como decía Mariasun Landa, al comentar la película “En la casa” en el diario Noticias de Gipuzkoa: “Al ser humano no le basta con sobrevivir, quiere más. Y para aplacar esa insatisfacción, ese deseo de abrirse a otras realidades, de vivir otras vidas, de sentir con otros corazones, nacieron las ficciones. En la ficción queremos encontrar algo que nos divierta, nos entretenga, pero, también, a menudo, a la ficción le pedimos algo más: que nos forme, o nos deforme o nos transforme. Nos emocione, al menos”.

Vender tu ebook en Internet

Categoría (El libro digital, General, Marketing para vender libros) por Manu de Ordoñana el 30-11-2012

Tags : , , , , , , , , , ,

A consecuencia del último artículo “Formatos de lectura digital”, un par de escritores diletantes que han optado por la autoedición han dejado ver su confusión ante la profusión de formatos de lectura ─y eso que sólo se han descrito los más populares─ que existen para los dispositivos de lectura que se venden en el mercado y preguntan qué tiene que hacer si quieren subir su libro a la red.

Si decides utilizar alguna de las plataformas que ofrecen su servicio para la venta en formato digital ─en España, las más populares son Amazon, Bubok y Lulu─, no tienes porque preocuparte. Sigue las instrucciones de su guía que te pedirá el formato que le conviene, probablemente Word o Pdf. El sistema se encargará de hacer la conversión de tu libro al formato propio que mejor se adapta al software desarrollado por la plataforma en cuestión. Si, por ejemplo, quieres colgar tu libro en la biblioteca de Amazon, tú envías el texto de tu novela con extensión .doc, .txt o .html y Amazon lo reconvierte a .mobi o .azw antes de subirlo a la nube.

vender-ebooks-en-Internet, tienda-propia-venta-ebooks, formatos-incompatibles-ebooks, formatos-disidentes

El problema viene si quieres colgar tu libro en un portal no especializado que no dispone de ese servicio de conversión, por ejemplo, creando una tienda en tu propia página web. A ese respecto, cada vez es más frecuente observar cómo los propios escritores se atreven a ofrecer la venta de su obra en su blog, mediante un botón situado en lugar preferente que da entrada a un formulario a rellenar para comprar el libro impreso o descargarlo a su ordenador.

En este último caso, es cuando hay que decidir en qué formato se presenta el texto, para que el lector que lo ha bajado no tenga problemas de incompatibilidad con su e-reader. El cuadro que adjuntamos en el artículo anterior nos indica que .txt, .html, pdf y pub son formatos soportados por todos los constructores. Sin embargo, los dos primeros no son adecuados para la lectura electrónica. Pdf  sí lo es, pero tiene el inconveniente de ser fijo y no permitir la repaginación, lo que muchas veces no es impedimento, razón por la cual muchos lo recomiendan por lo cómodo que resulta su lectura.

Finalmente, ePub es el formato universal que se adapta perfectamente a todos los dispositivos ─salvo el Kindle de Amazon─, incluso tablets y teléfonos inteligentes. Es un formato libre de código abierto que ha tenido un gran éxito y parece destinado a ser el estándar por todos admitido. El único disidente es Amazon y lo hace porque la mayoría de los ebooks de su librería están protegidos por DRM ─que ePub no tolera─, es decir, los libros que un usuario de Kindle compra en Internet tienen extensión .mobi o .azw y no es posible cambiarla para ser leídos en otros dispositivos.

La experiencia nos dice que la mayoría de los usuarios de lectores digitales prefieren no hacer conversiones y descargar el ebook que han comprado en el formato adecuado al dispositivo que poseen. Por esa razón, es conveniente ofrecer el producto en varios formatos, como mínimo en Pdf, ePub y Mobi, para lo cual disponemos en la red de numerosas herramientas, entre las cuales, destacamos:

  • PDF Creator. Software libre de Adobe System que permite transformar .doc en .pdf.
  • Biblioteca Calibre. Software libre de código abierto que permite transformar entre sí la mayoría de los formatos utilizados para la lectura digital. No admite convertir directamente de Word a ePub, para lo cual se recomienda hacerlo en dos pasos: de .doc a .odt y luego de .odt a .epub.
  • QualityEpub. Software gratuito para Windows que permite crear un fichero .mobi o .azw a partir de cualquier documento de Microsoft Word
  • Amazon Kindlegen. Software gratuito de Amazon para Windows, Linux y Mac que permite crear un .mobi a partir de un .epub o un .opf.
  • Mobipocket Creator. Software gratuito Amazon para Windows que permite crear un .mobi a partir de un .doc.

Y si quieres completar la faena, puedes incluir también los formatos ibooks para el Ipad, fb2 para el Papyre y BBeB para el Sony Reader. Encontrarás varios enlaces en la web para hacer la conversión.

 

Página 2 de 1212345...10...Última »