Pensión y derechos de autor son compatibles

Categoría (El mundo del libro, General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 21-06-2012

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En relación con el post “El escritor y la Seguridad Social” aparecido en este blog el 9 de septiembre de 2010, el pasado 6 de junio una lectora escribió un comentario para informar que el decreto 3262/1970 de 29 de octubre que regulaba el Régimen Especial de los Escritores no está en vigor, ya que fue derogado por el Real Decreto 2621/1986 de 24 de diciembre, pasando en ese momento a integrarse en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos).

Por lo tanto, lo que dijimos en el citado artículo no tiene valor. Ahora, para determinar si un escritor debe darse de alta en la Seguridad Social, hay que tener en cuenta los criterios recogidos en la normativa que se aplica a los trabajadores autónomos. A los efectos de este Régimen Especial, se entenderá como trabajador por cuenta propia o autónomo, aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas, sea o no titular de empresa individual o familiar.

¿Quiénes están incluidos en el Régimen Especial de trabajadores Autónomos? La Ley 18/2007, de 4 de julio, en su tercer apartado, establece que los escritores de libros están incluidos en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Está claro pues que el escritor que no realiza ninguna otra actividad económica o laboral está obligado a darse de alta en este Régimen de Autónomos, al tipo de 29,8% (26,50%, si renuncia a la cobertura por incapacidad temporal), pudiendo elegir la base entre un mínimo y un máximo que se actualiza cada año.

Otro problema es el de los escritores jubilados. En principio, la percepción de una pensión de jubilación es incompatible con la realización de cualquier trabajo del pensionista, sea por cuenta ajena o por cuenta propia, con algunas salvedades. Una de ellas es la que nos conviene:

A partir de 02-08-2011, el percibo de la pensión de jubilación es compatible con la realización de trabajos por cuenta propia, cuyos ingresos anuales totales no superen el SMI (Salario mínimo interprofesional), en cómputo anual. A fecha de hoy, el salario mínimo interprofesional es de 641,40 euros al mes. Eso quiere decir que el escritor que perciba una cantidad inferior a 8.979,60 euros anuales por derechos de autor, está exento de cotizar a la Seguridad Social.

¿Y qué pasa si percibe una cantidad superior? Aquí hay una laguna legal, ya que determinados colectivos (profesiones liberales, consejeros de empresas) pueden seguir trabajando después de jubilarse, sin darse de alta en el RETA, cualquiera que sea el rendimiento obtenido. Éste sería el caso de los escritores, cuyos ingresos por derechos de autor serían considerados como renta. Al parecer, está pendiente la elaboración de un proyecto de ley que regule la compatibilidad entre pensión y trabajo. Mientras tanto, pienso que los escritores jubilados no tienen por qué preocuparse, seguirán cobrando su pensión cualquiera que sea la cuantía de sus ingresos.

Bien entendido que nos estamos refiriendo únicamente a la Seguridad Social, porque las obligaciones fiscales están bastante claras. Aquí no se libra nadie: los derechos de autor que has cobrado durante el ejercicio se incrementan a la base imponible como un ingreso complementario en la declaración anual del Impuesto sobre la renta. Es lo que corresponde, lo que procede, lo que deberíamos hacer todos los ciudadanos. Amén.

El patrocinio y la cultura

Categoría (General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 22-05-2012

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Hasta hace bien poco, en España, ha sido el Estado el que se ha encargado de financiar la cultura, con sus lógicas consecuencias de partidismo, dependencia ideológica y, finalmente, mediocridad. Ahora, como la Administración tiene cada vez menos dinero, se aplica en discurrir otro modelo que tienda a favorecer la participación de la sociedad en la creación artística, a través de una nueva ley de mecenazgo ─lo siento, me gusta más patrocinio; dejemos crowfunding para los sajones─ que, según el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, será aprobada como muy tarde en otoño, para entrar en vigor el 1 de enero de 2013.

Esto es una buena noticia. Mira por donde, la crisis nos va a permitir poner un marcha una nueva receta para que mucha más gente tenga acceso a la actividad creativa, para llevar la democracia a la cultura, para que sea un bien de todos, la envolvente de conceptos tan anhelados como la libertad, el procomún y la globalidad. Grandes calamidades han precedido siempre a etapas de esplendor. Ahora también.

Al parecer, la ley no pretende privatizar la cultura, sino instaurar un régimen mixto, de forma que la iniciativa ciudadana complemente la labor de la Administración, fórmula al gusto de casi todos, que se viene reclamando desde hace tiempo. Nadie quiere un liberalismo a ultranza, pero tampoco es bueno que la cultura esté en manos de los políticos y de sus turbios intereses. Como siempre, la solución está en el medio, aunque su implantación será lenta, los viejos hábitos no desaparecen fácilmente.

Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al patrocinio, actualmente en vigor, permite a los particulares deducir un 25% del importe de la donación, de la cuota íntegra del IRPF, mientras que la empresa puede llegar a deducir hasta un 35% de dicho importe, de la cuota del impuesto de sociedades. Se dice que el ministro quiere subir la desgravación hasta el 60 o 70%, como ocurre en Europa, pero, al parecer, tropieza con el criterio de su colega de Hacienda.

A primera vista, el proyecto tiene visos de ir por el buen camino, ni todo privado ni todo público. El objetivo no es llegar al 100%, sino que la sociedad adquiera esa sensibilidad que le falta y comprenda el interés que para todos tiene apadrinar el talento. La futura ley no sólo se dirige a las corporaciones y las grandes fortunas, sino que también busca la complicidad de la población, que las personas físicas aporten su óbolo y tengan derecho a la misma exención fiscal.

Leía el otro día en “El País” un artículo de Ania Elorza en el que presentaba dos casos de “micropatrocinio” que bien pueden servir de orientación a artistas diletantes que quieran dar vida a su primera obra:

Nicolás Ocio, jardinero de profesión, quería realizar un cortometraje algo distinto, en blanco y negro, sin diálogos, con la cámara al ras del suelo. Una familia de Vitoria le regaló 15.000 libros que ocupaban espacio. Él se los llevó y aprovechó el día del libro para venderlos a peso. Con el producto de la venta vio realizado su sueño: el video en el que actuaron treinta personas, fue filmado en seis días. Y además, con presencia en los medios por la originalidad del procedimiento. Eso se llama ingenio, adquirir notoriedad y… gratis.

Sara Iñiguez, intérprete de Rubia, no encontraba manera de financiar la edición de su primer disco, necesitaban 4.000 euros. La solución vino a través de la plataforma de mecenas Verkami: 200 personas pusieron dinero de su bolsillo, en 40 días cubrieron la suscripción, el disco ya está en el mercado. El regalo de Rubia fue ofrecer a sus mentores ir de cañas con todo el equipo. “Hubo gente que no nos conocía de nada, alguno puso hasta 300 euros. Ahora algunos se han convertido en amigos”.

Solicitar el ISBN

Categoría (El libro digital, General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 21-04-2012

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El ISBN (International Standard Book Number) es un identificador de libros para uso comercial, así como el ISSN lo es para publicaciones periódicas (revistas, periódicos). Fue creado en el Reino Unido en 1966 y adoptado como estándar internacional en 1970. Hasta la reforma que entró en vigor en el 2007, el ISBN estaba compuesto por 10 dígitos de longitud, y dividido en cuatro partes: código de país o lengua de origen / editor / número del artículo / dígito de control. Después de la reforma, el ISBN pasó a tener 13 dígitos incorporando el prefijo “978”.

El ISBN lo solicita el editor, así que si quieres publicar por tu cuenta, puedes gestionar el ISBN directamente en la Agencia Española del ISBN, aunque, eso sí, tendrás que pagar 45 euros.  Para ello, tienes que entrar en su página web y enviar los formularios a través de su Acceso Telemático. Si tienes alguna duda, puedes dirigirte a su email (agencia@agenciaisbn.es). Es bastante fácil:

Primer paso. A la izquierda, tienes una pestaña “Autores/Editores. Información. Solicitudes”. Pinchas en “Solicitudes”. Encontrarás un formulario de solicitud de ISBN para autor/editor que tienes que rellenar. Es fácil de interpretar. Te van a pedir una copia del DNI digitalizada y el certificado de que has pagado los 45 euros. Lo puedes hacer mediante tarjeta de crédito o mediante transferencia, incluso vía Paypal. No está de más que te leas antes los “Términos y condiciones”. Rellenas la ficha y la envías. Tendrás que esperar cuatro o cinco días.

Segunda paso. Recibirás un correo electrónico en el que te confirman el número de la solicitud, así como el acceso a un formulario bibliográfico en la dirección que te señalan, a la cual podrás entrar mediante el nombre de usuario y la contraseña que te han asignado. Si estás gestionando varios títulos, la contraseña para todos ellos será siempre la misma. Introduce pues usuario y contraseña para entrar en el formulario.

A la izquierda, aparecen 3 opciones: Consulta (ahí pasara la tuya cuando envíes el formulario), Altas (lo que tienes que hacer) y Ayuda (te aconsejo que abras esta página y te la estudies bien, incluso imprímela para consultarla al rellenar el formulario).

Pincha ahora en Altas. Te encuentras con el formulario que tienes que rellenar. Hay que cumplimentar todas las que tienen asterisco. Es relativamente sencillo, pero hay algunas cosas que conviene tener en cuenta:

  • Si tu obra tiene más de un volumen tienes que indicarlo. Si es un solo volumen, no hace falta.
  • 1.- Autor. Tienes que rellenar dos casillas (Autor si lo eres, seleccionando en el desplegable de la izquierda) y dos apellidos con el nombre.
  • 7.- Lenguas. Publicación: Castellano.
  • 9.- Edición: Nº y mención de edición = 1 / Nº de impresión = 1
  • 10.- Descripción física. Si es un libro en papel, se entiende fácil, pero si es electrónico, ten en cuenta lo siguiente:

                   – Soporte: (N) Archivo de Internet.

                    – Nº de pag/soporte = 1  

                   – Tamaño: Las dos casillas en blanco.

                   – Descripción: Formato Pdf / ePub / etc. y el peso. Yo escribí: Formato Pdf de 842 kb.

  • 13.- Precio. En España, el precio lo establece el editor, es decir, tú mismo. Debes incluirlo sin IVA y si tiene decimales, parece que sólo acepta el punto para separar entero y decimales.
  • 14.- Tirada. Si es ebook no hace falta indicarlo.
  • 15.- CDU / 16.- BIC. Tienes que rellenar sólo uno de los dos: El  CDU es la clasificación utilizada en la mayor parte de los catálogos bibliográficos de España.  El BIC es el Sistema de Clasificación de Materias BIC para el sector del libro. Te recomiendo el BIC: es más fácil de interpretar. Pincha en el botón + de la derecha y te aparecerá una tabla para que selecciones la materia BIC que corresponde a tu libro. En mi caso, seleccioné FJH: Ficción / Aventura histórica, al tratarse de una novela histórica.
  • 17.- Notas. Para libro digital tienes que indicar la URL: Edición digital localizable en http://… (la dirección del enlace en que está alojado tu libro en Internet). Esto no siempre será posible. Yo lo solucioné metiendo la URL en la que está anunciado mi libro.

Ya tienes rellenada la ficha. Haz clic en “Enviar” y a esperar dos o tres días. Es posible que, al cabo de ese tiempo, te digan que hay algún error. Te vuelven a enviar la ficha para que la corrijas, con una nueva contraseña. Al final, llegarás a hacerlo bien, no te desesperes.

Editores de bolsillo

Categoría (El mundo del libro, General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 10-04-2012

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En estos últimos años, han proliferado las editoriales que se  anuncian para ayudar al escritor diletante a publicar el libro que acaba de escribir. Y como siempre ocurre cuando se crea un mercado nuevo, hay empresas responsables que quieren perdurar y hacen bien su trabajo, junto a otras que sólo persiguen el dinero fácil y rápido, sin ningún afán de permanecer (ver en este enlace la opinión de un autor que se siente engañado).

Yo no soy partidario de utilizar este tipo de servicio, ya que no hace falta mucha ciencia para hacerlo todo tú solo, pero comprendo que hay autores que prefieren dedicar su esfuerzo a la noble tarea de escribir y contratar la publicación a un especialista. Y, claro, aquí no me estoy refiriendo al escritor consagrado que ya tiene su editor, sino a ti, escritor debutante, que acabas de ingresar en el gremio.

Lo primero que tienes que asumir es que ninguna editorial te va a publicar el libro sin una contraprestación económica. Tienes que pensar en la autoedición y eso hay que pagarlo. Y aquí es donde aparece esa retahíla de pequeños editores que conocen bien tu mentalidad, saben que estás dispuesto a soltar un dinero por tocar con tus manos el fruto de tu esfuerzo. Es ahí donde tienes que tener cuidado, porque muchos prometen demasiado y te puedes llevar un chasco.

Si introduces la palabra “autoedición de libros” en cualquier buscador de prestigio, encontrarás miles de resultados. ¿Qué criterio has de seguir para seleccionar uno fiable? No hay respuesta a esa pregunta. Lo recomendable es analizar lo que te ofrece cada uno y juntar los dedos. Quizá si te apoyas en alguna palabra clave suplementaria, consigas reducir la lista del buscador, pero siempre aparecerá un buen puñado de páginas.

Más o menos, todos te ofrecen lo mismo, sólo varían las cantidades y el precio, así que tú eres el que tienes que decidir en base a los objetivos que te has planteado. Sólo una recomendación: desconfía de los editores que te garantizan la venta de un cierto número de ejemplares, porque eso es imposible. Opta por aquél que te proponga unas condiciones claras y fáciles de entender y, desde luego, léete el contrato, incluso la letra pequeña y no gastes mucho dinero. ¡Mucho cuidado con las exclusivas ad aeternum!

El otro día, salseando en la red, me topé con una pequeña editorial que reúne esas características. Se llama nuevosescritores, pertenece al grupo Éride y tiene su sede en Madrid. Si entras en su página web, verás que la edición básica (tiene otra avanzada que igual te viene mejor) de un libro de 200 páginas cuesta tan sólo 160 € e incluye los siguientes cometidos:

1.- Corrección básica. Sólo la ortografía con un programa de software. Debes enviar el texto corregido.

2.- Maquetación básica. Sólo la supervisión. El original debe ser definitivo. Mejor en Pdf para evitar sorpresas.

3.- Tramitación del ISBN.

4.- Depósito legal. Envío de 4-5 ejemplares a la Biblioteca Nacional por cuenta del editor.

5.- Portada. La composición es por cuenta del editor. Tú sólo has de elegir una plantilla del catálogo que ofrece el editor y enviar una imagen para la portada y tu fotografía para la contraportada.

6.- La redacción de la sinopsis de la obra es por tu cuenta, lo mismo que la biografía.

7.- Formato. En torno a 14×21 cms, en función del número de páginas. Si quieres el libro con solapas, hay que pedir presupuesto.

Con ese material, la editorial se encarga de publicar el libro y tú recibes tres ejemplares, pero tienes la posibilidad de comprar más a un precio preferencial. Si, por ejemplo, pides 50 libros, te cobran 200 €, con lo cual te sale cada uno a 6,79 euros. Sé modesto y empieza por colocar tú solo esos 53 ejemplares de la primera tirada. Luego, si quieres avanzar, la propia editorial te asesora sobre posibles canales de distribución e incluso pone a tu disposición una tienda online en la que hay registrados casi 300 títulos.

Ya ves que nuevosescritores no realiza gestión alguna para promocionar o distribuir el libro, sólo mejorarlo y publicarlo. Las ventas serán fruto de tu trabajo del autor y de tu capacidad de movimiento. Eso es lo que me gusta de su propuesta, no te engañan ni te prometen nada, para que no te hagas ilusiones. El único punto que plantea alguna duda es la exclusiva. En el contrato que tienes que firmar, otorgas al editor una licencia en exclusiva por un año de duración, con lo cual te comprometes, durante ese tiempo, a no publicar tu novela en otra editorial, ni subirla a ningún portal digital tipo Amazon o Google Books. Mientras tanto, el editor pude hacer lo que quiera con ella. Es sólo un año, tú verás si te conviene.

Editores sin conciencia

Categoría (General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 11-03-2012

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En un artículo aparecido en este blog el 15 de mayo de 2011 bajo el título de “El Mataburros. Te hecho de menos”, escribía lo siguiente acerca de la editorial Belgeuse, con sede en Madrid: “El Grupo Editorial Belgeuse es una plataforma que te puede interesar, si eres escritor y no encuentras editor. En su página web dice textualmente: Belgeuse nace con el fin de dar cabida a todos los escritores, profesionales o noveles, que desean publicar su obra y no encuentran el cauce adecuado para hacerlo. Una presentación muy sugestiva…

Hace quince días, un lector escribió un comentario en el cual advertía a los navegantes sobre las artimañas que utiliza esa editorial para engañar a los autores con promesas de beneficios que luego nunca se cumplen e incumplir las cláusulas de los contratos que establece con ellos. Si quieres conocer su contenido, visita esta página.

Es cierto que últimamente están apareciendo un buen número de pequeñas editoriales que prometen el oro y el moro y que luego se quedan en la mitad. Ofrecen servicios muy variados, desde la asesoría literaria, la corrección y el diseño del libro hasta su edición, tanto en formato papel como digital y posterior distribución. Sus honorarios son fijos, es decir, te cobran una cantidad previamente determinada por cada servicio que contratas, con lo cual el que asume los riesgos es el autor. Lo más probable es que vendan una docena de ejemplares ─seguramente la mitad comprados por ti para regalar a los parientes y la otra mitad, por tus amigos─ y, al cabo de algún tiempo, recibas en tu casa varias cajas con los libros no vendidos que no sabrás dónde almacenar. Y eso después de haber gastado un montón de dinero.

También es cierto que no todas estas nuevas editoriales actúan de la misma forma. Las hay que son serias y que aplican tarifas ajustadas. Algunas incluso admiten una fórmula mixta de un pago fijo más un porcentaje sobre el importe de la venta, con lo cual el riesgo se reparte entre las dos partes. Eso ya está mejor, porque así el editor se implicará en la promoción del libro, se preocupará de que aparezca en los sitios más visibles y hará campaña para darlo a conocer. Eso es lo más importante: adquirir notoriedad. Por muy brillante que sea la novela que has escrito, nadie te la va a comprar sin no eres conocido.

En cualquier caso, no hay que despreciar el trabajo que realiza el editor. Un buen profesional que se compromete con un autor novel ha de realizar un trabajo importante, ha de dedicar muchas horas para cumplir su misión. El escritor diletante no debe renunciar de entrada a una cooperación honesta con su editor. Tendrá que sopesar los pros y los contras para decidir lo que más le conviene. Si se siente capaz de hacérselo todo él, adelante; es lo mejor y lo más barato. Hay herramientas para conseguirlo. Internet le abre sus puertas.

Pero si no tienes interés en aprender las nuevas tecnologías o no quieres perder el tiempo en “tareas mezquinas” para concentrar tu esfuerzo en el “noble ejercicio de la creación literaria”, te queda la opción de conectar con algún editor de esta nueva hornada, mejor si es pequeño ─las editoriales pequeñas se adaptan mejor al libro digital─, conocedor de lo que son las redes sociales y que sea honrado. Habla con él, establece los objetivos y define las responsabilidades. Deja las cosas claras desde el principio y déjale ganar dinero contigo, en la medida que tú también lo ganes.

Eso lo puedes conseguir a través de un contrato. No creo que para firmarlo tengas que acudir a un abogado. Basta con que leas detenidamente las estipulaciones y actúes en consecuencia. Ya eres mayorcito. Sólo me atrevo a darte un consejo: Cuidado con las exclusivas. Muchas de estas editoriales de nuevo cuño que ofrecen sus servicios en una página web, te piden que aceptes sus condiciones marcando una casilla que aparece al final del formulario. En muchos casos, incluye una cláusula de exclusiva universal para la venta de tu libro, con lo cual, si un día quieres subirlo por tu cuenta a la librería de Amazon ─por ejemplo─, estás incumpliendo el contrato y te pueden pedir daños y perjuicios. Tú mismo.

 

Vender libros físicos con Amazon

Categoría (El libro digital, General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 19-02-2012

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Amazon desembarcó a finales del año pasado en España y ofrece ahora un servicio que puede ser interesante para el escritor que se ha arriesgado a la autoedición de su libro. Te da la posibilidad de venderlo a través de su plataforma digital a través del procedimiento siguiente: lo anuncia en su librería, alguien lo compra por Internet, lo cobra y luego te proporciona la dirección del cliente para que tú se lo envíes directamente por correo. Hecho esto, tú recibes el importe que te corresponde por la venta. Es bastante fácil, pero…

Amazon te ofrece dos planes diferentes:

  • Vendedor individual, para el que hace ventas esporádicas. No hay que pagar ningún coste fijo, sólo variable, es decir, cuando vendes un libro: 0,99 € por cada venta realizada + 0,45 € por cada artículo vendido + 15% del precio que paga el comprador, incluido el IVA y excluido el coste del envío.
  • Vendedor pro, para vendedores profesionales que venden más de 40 artículos al mes. Tienes que pagar un cose fijo de 39 €/mes, pero los porcentajes variables son más bajos.

Para vender libros físicos en el portal de Amazon, el título tiene que estar incorporado a su catálogo y el tuyo seguro que no lo está, si es que perteneces a esta pequeña gran familia de escritores diletantes. El problema es que sólo el vendedor pro tiene autorización para subir títulos nuevos. La única solución que te queda es negociar con algún pequeño editor que lo sea, para que lo haga en tu nombre. Incluso le puedes dejar diez o veinte ejemplares de tu libro, a ver qué pasa…

Por el contrario, tiene la ventaja de que, a través de este portal, puedes vender libros de cualquier autor que poseas en tu biblioteca, si es que quieres desprenderte de alguno. Por ejemplo, si en su día compraste “La sombra del viento”, lo leíste y ahora lo quieres vender, verás que lo podrás hacer, seleccionándolo por el ISBN e introduciendo el precio que quieres recibir por él (te sugiero que antes te fijes en el que ofrece la competencia, para estar bien posicionado).

Veamos cómo se hace, pero antes de nada regístrate y créate una cuenta de vendedor (eso lo puedes hacer desde la página principal de Amazon) para que te abonen allí los ingresos conseguidos:

1.- Entrar en Amazon Services.

2.- Si quieres información de cómo funciona Amazon, pincha la pestaña “Más información” de la derecha.

3.- Si no, entra directamente pinchando en “Vender en Amazon

4.- Te encuentras con dos opciones. Como se supone que no eres vendedor profesional, selecciona “Vendedor individual” y luego “Empieza a vender”. Ya hemos dicho que esta opción no supone ningún coste fijo, sólo variable, es decir, cuando vendes un libro.

5.- Te aparece una nueva página con el título: “Vende tus productos”. Aquí tienes que dar tres pasos:

5.1.- Localiza el producto que quieres vender y haz clic en “Empezar a vender”:

– Seleccionar la categoría del producto: Libros.

– Busca por título, palabras clave, ISBN, etc. Te recomiendo que busques con el ISBN para así no tener dudas en la identificación del libro.

5.2.- Te aparece la página “Vende tus productos” y el libro que quieres vender (puede incluso haber una lista de la que tendrás que seleccionar la opción que corresponde). Haz clic en “Vender el tuyo

5.3.- Quizá te aparezca una página “Problema con tu cuenta de comerciante”. No hagas caso y haz clic en “Continuar”.

5.4.- Te aparece “Introduce los detalles del listing”. Tras comprobar que el producto que tú tienes coincide con el que ves en la pantalla, tendrás que rellenar las casillas: Estado de producto, precio sin gastos de envío (recuerda que Amazon se queda con 0,99 + 0,45 + 15% de este precio que ha de incluir el IVA, para saber lo que te queda de beneficio) y el stock de libros que tienes disponibles para vender. Olvídate de los métodos de entrega ofrecidos, porque no está muy claro lo que hay que hacer. Haz clic en “Continuar

6.- Ahora pide que te identifiques (correo electrónico y contraseña). Haz clic en “Continuar”. Te pueden llevar a “Seller Central”. Conéctate y ya has terminado.

7.- Todavía tendrás que esperar un tiempo para ver que tu libro está a la venta en la librería de Amazon, junto a otros similares de procedencias varias. Por eso es importante lo que decíamos acerca del precio.

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