Editores sin conciencia

Categoría (General, Publicar un libro) por Manu de Ordoñana el 11-03-2012

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En un artículo aparecido en este blog el 15 de mayo de 2011 bajo el título de “El Mataburros. Te hecho de menos”, escribía lo siguiente acerca de la editorial Belgeuse, con sede en Madrid: “El Grupo Editorial Belgeuse es una plataforma que te puede interesar, si eres escritor y no encuentras editor. En su página web dice textualmente: Belgeuse nace con el fin de dar cabida a todos los escritores, profesionales o noveles, que desean publicar su obra y no encuentran el cauce adecuado para hacerlo. Una presentación muy sugestiva…

Hace quince días, un lector escribió un comentario en el cual advertía a los navegantes sobre las artimañas que utiliza esa editorial para engañar a los autores con promesas de beneficios que luego nunca se cumplen e incumplir las cláusulas de los contratos que establece con ellos. Si quieres conocer su contenido, visita esta página.

Es cierto que últimamente están apareciendo un buen número de pequeñas editoriales que prometen el oro y el moro y que luego se quedan en la mitad. Ofrecen servicios muy variados, desde la asesoría literaria, la corrección y el diseño del libro hasta su edición, tanto en formato papel como digital y posterior distribución. Sus honorarios son fijos, es decir, te cobran una cantidad previamente determinada por cada servicio que contratas, con lo cual el que asume los riesgos es el autor. Lo más probable es que vendan una docena de ejemplares ─seguramente la mitad comprados por ti para regalar a los parientes y la otra mitad, por tus amigos─ y, al cabo de algún tiempo, recibas en tu casa varias cajas con los libros no vendidos que no sabrás dónde almacenar. Y eso después de haber gastado un montón de dinero.

También es cierto que no todas estas nuevas editoriales actúan de la misma forma. Las hay que son serias y que aplican tarifas ajustadas. Algunas incluso admiten una fórmula mixta de un pago fijo más un porcentaje sobre el importe de la venta, con lo cual el riesgo se reparte entre las dos partes. Eso ya está mejor, porque así el editor se implicará en la promoción del libro, se preocupará de que aparezca en los sitios más visibles y hará campaña para darlo a conocer. Eso es lo más importante: adquirir notoriedad. Por muy brillante que sea la novela que has escrito, nadie te la va a comprar sin no eres conocido.

En cualquier caso, no hay que despreciar el trabajo que realiza el editor. Un buen profesional que se compromete con un autor novel ha de realizar un trabajo importante, ha de dedicar muchas horas para cumplir su misión. El escritor diletante no debe renunciar de entrada a una cooperación honesta con su editor. Tendrá que sopesar los pros y los contras para decidir lo que más le conviene. Si se siente capaz de hacérselo todo él, adelante; es lo mejor y lo más barato. Hay herramientas para conseguirlo. Internet le abre sus puertas.

Pero si no tienes interés en aprender las nuevas tecnologías o no quieres perder el tiempo en “tareas mezquinas” para concentrar tu esfuerzo en el “noble ejercicio de la creación literaria”, te queda la opción de conectar con algún editor de esta nueva hornada, mejor si es pequeño ─las editoriales pequeñas se adaptan mejor al libro digital─, conocedor de lo que son las redes sociales y que sea honrado. Habla con él, establece los objetivos y define las responsabilidades. Deja las cosas claras desde el principio y déjale ganar dinero contigo, en la medida que tú también lo ganes.

Eso lo puedes conseguir a través de un contrato. No creo que para firmarlo tengas que acudir a un abogado. Basta con que leas detenidamente las estipulaciones y actúes en consecuencia. Ya eres mayorcito. Sólo me atrevo a darte un consejo: Cuidado con las exclusivas. Muchas de estas editoriales de nuevo cuño que ofrecen sus servicios en una página web, te piden que aceptes sus condiciones marcando una casilla que aparece al final del formulario. En muchos casos, incluye una cláusula de exclusiva universal para la venta de tu libro, con lo cual, si un día quieres subirlo por tu cuenta a la librería de Amazon ─por ejemplo─, estás incumpliendo el contrato y te pueden pedir daños y perjuicios. Tú mismo.

 

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