El e-book no termina de arrancar
Categor韆 (El libro digital, General, Noticias del sector) por Manu de Ordo帽ana el 15-04-2012
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Durante el a帽o 2011, el registro de libros digitales en el ISBN se increment贸 un 55% con respecto al a帽o precedente, al subir de 12.948 a 20.119 t铆tulos, mientras que el libro impreso sufri贸 un retroceso del 14,2% al pasar de 96.238 a 82.495 t铆tulos. A pesar de que el n煤mero de t铆tulos registrados representa el 17,9% sobre el total, la cuota de mercado de los e-books es todav铆a peque帽a, ya que apenas supone el 4% de los ingresos totales del sector. Claro que a eso contribuye y mucho el pirateo: tan s贸lo el 27% de los espa帽oles que leen libros digitales declara hacer la descarga legal mediante pago electr贸nico.
Una de las razones que alegan para justificar este procedimiento es el precio elevado que hay que pagar por cada descarga, precio 鈹en muchos casos pr贸ximo al del libro impreso鈹 que no tiene ninguna justificaci贸n a tenor de los costes de producci贸n y de distribuci贸n. Es verdad que el libro digital soporta un IVA del 18%, frente a un 4% del libro impreso. El Congreso aprob贸 a principios de marzo equiparar ambos IVAs al 4%, pero se desconoce cu谩ndo entrar谩 en vigor el decreto.
Un informe reciente de la firma Bowker 鈥Global eBook Monitor鈥 se帽ala que un 13% de los internautas espa帽oles ha pagado en el a帽o 2011 por la compra de libros electr贸nicos, un 8% declara que no conoce esa opci贸n y un 79% que la conoce pero que no la utiliza. La investigaci贸n se realiz贸 simult谩neamente en diez pa铆ses y los resultados se han obtenido mediante encuestas a m谩s de mil usuarios en cada uno de ellos. Los pa铆ses m谩s activos en este mercado son India, Australia y Brasil. Espa帽a ocupa una posici贸n intermedia seg煤n se aprecia en la tabla siguiente:
En Espa帽a, el porcentaje de compradores de e-books es el mismo para hombres y mujeres (13%), mientras que en el resto de pa铆ses predominan los hombres, salvo EE.UU. y Reino Unido, en los que ganan las mujeres. En cualquier caso, las diferencias son escasas, salvo en Alemania, pa铆s en el que se produce la mayor divergencia (hombres el 18% y mujeres el 8%) y Francia (hombres el 15% y mujeres el 8%).
En cuanto a edades, un 27% de los j贸venes espa帽oles de 18-24 a帽os dice haber comprado al menos un e-book en los 煤ltimos seis meses. Ese porcentaje va descendiendo con la edad para situarse en el 7% en la franja de personas mayores de 55 a帽os. El cuadro siguiente recoge esa evoluci贸n comparando los datos obtenidos en Espa帽a y en Francia:
A pesar de las predicciones tan optimistas que lanzaron algunos gur煤s sobre el futuro del libro digital, su irrupci贸n no ha sido tan espectacular. Sin embargo, aunque el crecimiento es lento, se produce de forma continuada y hay que suponer que esa tendencia se mantendr谩 en los pr贸ximos a帽os, ya que la oferta sigue creciendo: cada vez hay m谩s plataformas y librer铆as que venden e-books.
En cualquier caso, la situaci贸n est谩 muy lejos de ser lo que predec铆a Idboox.com en aquella cr贸nica tan catastr贸fica que public贸 en el mes de septiembre de 2011:
- 2013: Las ventas de libros electr贸nicos superan las ventas de libros impresos, incluso los usados. Las ventas de revistas digitales comienzan a igualarse a las de las revistas impresas.聽
- 2015: Muerte de las librer铆as locales. Las m谩s peque帽as se convierten en cibercaf茅s. Sobreviven marginalmente las especializadas en libros raros o de coleccionista.
- 2019: Hecatombe entre los editores: s贸lo sobrevive un peque帽o n煤mero de ellos. Los gigantes como Random House y Penguin transforman sus filiales m谩s peque帽as en editores exclusivamente digitales.
- 2025: Termina la transici贸n de los libros impresos a los electr贸nicos, incluso en los pa铆ses en v铆as de desarrollo. En el mejor de los casos, el libro se considera una curiosidad y en el peor una molestia. Los libros de colecci贸n a煤n no han desaparecido. Un peque帽o n煤mero de lectores sigue leyendo libros impresos, pero en general todos los libros est谩n disponibles en versi贸n digital.




