Microrrelato. Liberación femenina
Es un cuento cargado de ironía ya desde el título, con una intención clarísima, por parte de la escritora, de mirar y reflejar el mundo desde la óptica de la mujer.
Es un cuento cargado de ironía ya desde el título, con una intención clarísima, por parte de la escritora, de mirar y reflejar el mundo desde la óptica de la mujer.
Estamos ante una novela policíaca y metaliteraria a partes iguales así que gustará a los que buscan tensión e intriga y también a los que demandan una dosis de reflexión en un texto.
Nos encontramos ante un microrrelato escrito en el más puro estilo de la fábula: con una estructura clásica de presentación, nudo y desenlace; un narrador en tercera persona que en orden cronológico nos cuenta los hechos sucedidos y una única acción o anécdota.
El inciso es la intervención del narrador testigo en un diálogo para indicar quién habla. Normalmente, mediante el uso de los verbos declarativos también llamados verbos dicendi “dijo él” y “dijo ella”
Este microrrelato lo incluyó Brasca en su antología personal de minificciones, dentro del apartado “Uno y el universo” en el que se integran relatos que ofrecen insólitas respuestas a las grandes preguntas del universo.
Francisco Umbral demuestra que la gramática no es una colección de signos unívocos, sino alquimia, un artefacto mágico que nace de la imaginación.
En este microrrelato, el autor ha sabido tratar dos grandes temas de actualidad: el de la memoria —o la falta de ella― y el de la identidad. Y cuánto cariño y ternura hay detrás de cada una de las palabras que los personajes se dirigen uno a otro.
Durante buena parte del siglo XX, la literatura poseía un claro sentido social, que no parece tan claro en los contenidos de las Redes Sociales.
Fabián Vique es un autor argentino que ha tenido éxito con el género de las brevedades, hasta el punto de que desde 2008 está al frente de Macedonia Ediciones, la editorial argentina más importante de este género.
Es un libro que sorprende por la variedad de historias narradas y que abruma por el exhibicionismo de sus páginas.