El emigrante
-¿Olvida usted algo?
-¡Ojalá!
Luis Felipe Lomelí
Este cuento pertenece a Ella sigue de viaje, un libro con diecisiete relatos publicado en 2005. Tiene el “honor” de constar de cuatro palabras, tres menos que el que ostentaba el podio: “El dinosaurio”. Luis Felipe Lomelí —mejicano y especialista en microrrelatos— decidió que encabezara el libro porque sintetiza muy bien el sentir de muchos de los personajes que pueblan sus páginas y actúa como premisa de todas las demás historias.
Resulta un micro de una simpleza pasmosa; a la vez es pura sugerencia y juega con lo no dicho. El lector activo tiene que rellenar ese hueco con su experiencia de vida, con lo que sabe y escucha. Es un cuento para reflexionar, transmite nostalgia y también cierto dolor.
Es interesante comó se juega con la idea del olvido, aunque en este caso hablamos de algo que no se olvida y/o no se quiere olvidar porque no se puede. Hoy en día, teniendo en cuenta la situación del mundo actual, está muy presente esta idea. Si el emigrante olvidara, sería mucho más fácil vivir e integrarse en ese otro país que te abre sus brazos. Si no dejáramos nada, nada tendríamos que recoger, nada nos dolería, porque haríamos borrón y cuenta nueva. Nos deja un poso de cierta nostalgia por lo vivido, por lo que se queda mientras nosotros nos vamos; es lo que provoca angustia y dolor, por tanto, un peso, una mochila, que no nos impide realizarnos plenamente allí a donde vamos.
El “ojalá”, en principio, indica deseo de que ocurra algo; en este caso, en cambio, y si nos atenemos al título es más un grito que viene a decirnos que todos tenemos cosas que queremos dejar atrás y no podemos olvidar porque es nuestra memoria, nuestra esencia, lo que somos. Sin duda, estamos ante un minicuento moderno, pero sobre todo necesario.