La calidad de la información en Internet

Categoría (El libro digital, General) por Manu de Ordoñana el 25-02-2012

Tags : , , , , , , , , , , , , , , ,

El uso masivo de Internet nos ha traído un incremento desorbitado de las noticias que recibimos en nuestro ordenador. ¿Quién no tiene un amigo que, cada cierto tiempo, te envía una colección de fotografías, un texto elaborado por algún iniciado con finalidad moralista, una historia impresionante que describe el sufrimiento de un pueblo y los excesos que cometen quienes poseen riqueza o detentan el poder?

La web no deja de ser una biblioteca en la que está almacenado el conocimiento humano, sea éste positivo, neutro o negativo. Hoy cualquiera tiene la posibilidad de incorporar a ella sus ideas, sus juicios, sus principios, algunas veces con añadido de conocimiento, pero las más con el simple recurso de “copiar y pegar”. Al final parece que a todos nos gusta dejar nuestra impronta, influir en el parecer del vecino, lo que no deja de ser parte del oficio de un escritor. ¿Quién no ha sentido alguna vez la tentación de escribir un libro?

El problema que se nos plantea es la veracidad de las noticias que circulan. Vivimos una época en la que nos llega una enorme cantidad de información y cada vez tenemos menos tiempo para procesarla, hemos perdido nuestras defensas, somos incapaces de reflexionar con nuestros propios recursos. Un caso que me ha dejado más perplejo que a Maimónides es el del movimiento global antivacunación, una comunidad más extendida en el ámbito anglosajón, cuya postura está causando un grave perjuicio en la población infantil.

Sus partidarios afirman que la vacuna triple vírica (contra el sarampión, las paperas y la rubeola) provoca autismo, una vacuna que se viene aplicando a los niños a partir de 1970 y cuya eficacia ha sido reconocida por instituciones de probada solvencia como la Organización Mundial de la Salud y la UNICEF. La tesis está basada en un estudio realizado por un médico británico a finales del siglo pasado y, a pesar de que el trabajo se realizó sobre una muestra de tan sólo doce niños autistas, son numerosos los padres que se niegan a administrar la dicha vacuna a sus hijos, con el consiguiente incremento de brotes.

Alrededor de movimientos de este tipo se encuentra siempre una extraña coalición de, por una parte, médicos y científicos de medio pelo sospechosos de estar vinculados a ocultos intereses políticos o económicos, y por la otra, de ciudadanos ingenuos y padres de familia apocados, con la complicidad de periodistas de moralidad restringida preocupados tan sólo en aupar su imagen y engordar su cartera. Alguno hasta se atreve a dudar del alunizaje de la misión norteamericana en 1969…

Afortunadamente, estos reporteros sensacionalistas son los menos y se les reconoce con prontitud. La mayoría son observadores imparciales que transmiten la información de manera objetiva; en algunos casos llegan a actuar como detectives privados para desvelarnos intrigas ocultas o tratos deshonestos. Ése es el periodismo comprometido en el que debemos confiar, el que no se deja sobornar por las apariencias e investiga la fiabilidad de sus fuentes, en un mundo en el que la custodia de lo fidedigno se ha desvanecido, todos pretendemos poseer la verdad y a muchos nos complace imponerla.

Pero al mismo tiempo, tenemos que luchar contra la ignorancia, adquirir sabiduría, preparar nuestra mente para discernir lo verdadero y lo falso. Para eso están los libros… libros de contenidos multidisciplinares que nos permitan aprehender vastas regiones de la madre natura, que nos ayuden a interpretar el comportamiento humano. Mediante una lectura sosegada, sin prisa, en un ambiente relajado que propicie la concentración. No se trata de leer textos superficiales que no acarrean esfuerzo intelectual alguno, sino obras serias que nos obliguen a frecuentes pausas para reflexionar sobre lo que el autor quiere transmitir. ¿Será posible hacer esto en un soporte electrónico o quedará sólo el libro impreso como único recurso para consumar la tarea? Ahí quería yo llegar…

Escribe aquí tu comentario