Metaliteratura
Según la RAE, metaliteratura es la “literatura cuyo objeto es la propia literatura”. Por lo tanto, usamos este término para aludir a los textos literarios que hablan acerca de la literatura.
Según la RAE, metaliteratura es la “literatura cuyo objeto es la propia literatura”. Por lo tanto, usamos este término para aludir a los textos literarios que hablan acerca de la literatura.
Teoría de la novela es un producto típico de la doctrina que defendían Dilthey, Simmel y Max Weber, en su intento de sobrepasar los límites del positivismo, mediante el retorno a la filosofía crítica de Kant y al idealismo de Hegel.
Es sorprendente la cantidad de versiones que se han escrito sobre el cuento de la bella durmiente. Y sorprende más todavía que solo sea de ese cuento y no de otros de hadas, también muy conocidos.
La falta de invención puede compensarse con una acerada tensión estilística y una visión de la realidad afilada, más dirigida al entendimiento de la situación social que a una desmayada exposición de las aburridas circunstancias personales.
Esta pequeña gran mujer inconformista, luchadora, contradictoria, generosa e inigualable no ha tenido vida al margen de la escritura. “Jamás he conocido a alguien sin plantearme esta pregunta: cuando la gente no escribe, ¿qué hace?”.
Si lo fantástico moderno se pone en Europa al servicio por ejemplo de un pensamiento filosófico existencialista, en América lo hace también como identificador de una realidad peculiar, sin descuidar tampoco la denuncia social que siguen manteniendo obras del boom que reflejan la injusticia social, y especialmente con relación al mundo indigenista
El oficio de escritor consiste en pasar horas y horas escribiendo, maquinando mundos de ficción y dando vida a personajes que los pueblen. En esa soledad, el autor es el único que toma decisiones sobre su obra y nadie le discute. Pero en el trabajo colaborativo, existe “el otro”, el compañero que a menudo discrepa en cuanto a algún asunto de la narración y corrige una frase, a nuestros ojos maravillosa.
Con la técnica del monólogo interior, Arthur Schnitzler explora a fondo el alma humana, acerca el personaje al lector y le crea la ilusión de estar viendo todo lo que ocurre en el interior del personaje.
Bécquer utilizó la leyenda romántica como vehículo de expresión de sus vivencias más íntimas lo que, unido a su dominio de los recursos de lo fantástico, nos permite asignarle la condición de máximo representante de este género en la literatura clásica española.
Jane Austin y Maud Montgomery usan temas universales, modos literarios eficaces retórica y estéticamente y saben hacerlos visibles e interesantes para la razón, el sentimiento y la sensibilidad del lector (Inger Enkvist).