Schnitzler y el monólogo interior
Con la técnica del monólogo interior, Arthur Schnitzler explora a fondo el alma humana, acerca el personaje al lector y le crea la ilusión de estar viendo todo lo que ocurre en el interior del personaje.
Con la técnica del monólogo interior, Arthur Schnitzler explora a fondo el alma humana, acerca el personaje al lector y le crea la ilusión de estar viendo todo lo que ocurre en el interior del personaje.
El monólogo interior se caracteriza por una fusión de formas de expresión y un amplio abanico de temas que el personaje presenta en forma de pensamientos, opiniones, reflexiones, frases en estilo directo, indirecto…
Solo se entiende a Thomas Bernhard cuando, ante el aturullamiento de su prosa, te ves sonriendo. Entonces comprendes que es un humorista y un provocador nato.
Escribir claro y conciso es condición indispensable para lograr que una novela sea leíble y obtenga el beneplácito del público.
Hay libros en los que cabe la totalidad de la experiencia humana; libros cuya lectura nos explica lo que somos; libros en los que caben todos los libros, los que ya están escritos y los que están por escribir.
El tiempo es un elemento fundamental en el entramado narrativo y no debe ser elegido al azar, ya que está directamente relacionado con el punto de vista y la estructura de la historia.
Utilizar el narrador protagonista para contar una historia exige adecuar muy bien lo que dice el personaje a su forma de ser y comportarse.
Es sorprendente la cantidad de versiones que se han escrito sobre el cuento de la bella durmiente. Y sorprende más todavía que solo sea de ese cuento y no de otros de hadas, también muy conocidos.
James Joyce (1882-1941) es uno de los grandes escritores del siglo XX, representante destacado de la corriente literaria de vanguardia conocida como modernismo anglosajón y el Ulises, su obra maestra, publicada por primera vez ahora hace cien años.
Bécquer utilizó la leyenda romántica como vehículo de expresión de sus vivencias más íntimas lo que, unido a su dominio de los recursos de lo fantástico, nos permite asignarle la condición de máximo representante de este género en la literatura clásica española.