Literatura erótica. Tercera parte
La regla de oro de un relato erótico es sugerir. Lo que no se dice estimula la imaginación y la imaginación enriquece la fantasía
La regla de oro de un relato erótico es sugerir. Lo que no se dice estimula la imaginación y la imaginación enriquece la fantasía
Azorín es un artista, un creador, porque ha creado un mundo que suscita en nosotros una manera de estar en él. Su actitud vital consiste en la resignación contemplativa, sin voluntad alguna de cambiar el mundo, limitado tan solo adecuarse a él.
Escribir una novela es una tarea que conlleva un notable esfuerzo, mucha constancia y sobre todo una serie de conocimientos técnicos que es imposible desatender.
Existe la idea preconcebida de que la literatura erótica es siempre de baja calidad y eso no siempre es verdad. No importa si un libro es moral o inmoral; los libros están bien escritos o mal escritos (Oscar Wilde, en el prefacio de El retrato de Dorian Grey)
Rosalía fue una gran mujer, avanzada poeta y fervorosa gallega. Pero su valía no fue reconocida en su época. Hubo que espera al siglo XX para que Unamuno, Azorín, Enrique Díez-Canedo y Lorca la declararan creadora de la moderna poesía gallega.
Cinco elementos que un escritor ha de tener en cuenta para la planificación de su manuscrito.
Un relato erótico lo es no por lo que dice o cuenta o explica, sino por lo que insinúa, es decir, por lo que calla y cómo lo calla.
Pocas veces los escritores se refieren a la escasa satisfacción que reciben los autores primerizos tras el formidable esfuerzo que realizan para culminar su obra.
El papel que tuvo Concepción Arenal en la emancipación de la mujer en España es incuestionable. Todavía hoy, el conflicto sigue abierto. La lucha contra la discriminación, la violencia y la desigualdad continúa. Y no acabará hasta que lo imposible deje de parecerlo.
En su primer viaje al extranjero (1867), Galdós descubrió las nuevas tendencias literarias que estaban de moda en la capital francesa. Su adhesión a la nueva corriente le empujó a difundir los méritos de la literatura realista, con el artículo «Observaciones sobre la novela contemporánea en España».