Las cinco virtudes de un buen escritor
Un lenguaje claro y directo está basado en cinco cualidades esenciales: coherencia, claridad, precisión, sencillez y concisión (Henry Hazlitt).
Un lenguaje claro y directo está basado en cinco cualidades esenciales: coherencia, claridad, precisión, sencillez y concisión (Henry Hazlitt).
Utilizar el narrador protagonista para contar una historia exige adecuar muy bien lo que dice el personaje a su forma de ser y comportarse.
Con la introducción del alfabeto, las tradiciones perdieron su solidez inamovible. La palabra escrita se impuso a la oralidad, ya que alargaba la vida de la memoria e impedía que el pasado se disolviera para siempre.
Petros Márkaris (Estambul, 1937), uno de los escritores más relevantes de la novela negra contemporánea, nos explica lo que hay que hacer para escribir novela negra.
El narrador observador utiliza la tercera persona, pero se limita a narrar lo que hacen los personajes, como si una cámara desinteresada captara la acción.
Los momentos de libertad creativa son para mí los más gozosos de la escritura de un libro porque me permito algo que no me espero de mí, que no se espera de la lengua (Javier Carrasco).
En su último libro, Curso de escritura creativa, el superventas Brandon Sanderson desvela los secretos de la escritura creativa, una recopilación del popular curso que él mismo imparte en la Universidad de Utah.
El narrador omnisciente puede decirlo todo, puede comentar, permite añadir datos en cualquier momento… Por todo esto resulta muy cómodo a la hora de contar una historia, pero tiene el peligro de manipularla y de coartar la imaginación del lector.
Según la RAE, metaliteratura es la “literatura cuyo objeto es la propia literatura”. Por lo tanto, usamos este término para aludir a los textos literarios que hablan acerca de la literatura.
Estos son los diez consejos que Carlos Fuentes (1928-2012) compartió en una conferencia impartida en la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey en 2001.