El declive de la novela

Categor韆 (El libro digital, Estafeta literaria, General) por Manu de Ordo帽ana el 28-07-2012

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No hay duda de que la industria editorial est谩 pasando por un mal momento, la ca铆da de las ventas, la irrupci贸n de las multinacionales, la transformaci贸n de lo anal贸gico a lo digital y, encima, la crisis econ贸mica que duele al bolsillo del lector. S铆, eso hay que comprenderlo, aunque todo esto no le exime de su culpa, los editores no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos, los m谩s d茅biles est谩n ya condenados, los m谩s fuertes aguantan como pueden.

Pero no s贸lo hay que culpar al sector empresarial, tambi茅n la tienen los escritores. El talento no ha mejorado, el estilo narrativo es el mismo, la inventiva est谩 por los suelos, el artista est谩 desmotivado, no siente el aliento de la innovaci贸n. Los autores tendr铆an que recuperar la ilusi贸n, la novela tendr铆a que renovarse, adentrarse en caminos nuevos. Hay muchas formas de hacerlo, s贸lo falta la ilusi贸n鈥 y el apoyo de editores audaces capaces de comprometerse, de liderar ese cambio.

Unos son optimistas, piensan que la novela pervivir谩, resurgir谩 con nuevos br铆os, aunque no saben cu谩ndo. Javier Rodr铆guez Marcos se pregunta hoy en el suplemento Babelia de 鈥淓l Pa铆s鈥: 驴Tiene futuro la novela? Jos茅 Carlos Mainar le contesta: 鈥淗a funcionado durante m谩s de doscientos a帽os, no tenemos por qu茅 dudar de que lo siga haciendo鈥. Lo mismo responde Goytisolo: 鈥淣o es un cataclismo, sino una evoluci贸n, no hay causas internas, es un cambio de h谩bitos sociales鈥.

La novela es un g茅nero que se ha ido transformando desde su nacimiento, all谩 por los inicios del siglo XIX, para solaz de una burgues铆a naciente al principio, hasta llegar m谩s tarde a todos los niveles de la sociedad. El problema es que el ser mutante ha sido el lector, y no siempre el autor ha seguido sus pasos. 脡sa es cuesti贸n: 驴Debe el escritor olvidarse de su p煤blico y alumbrar su pensamiento o tiene que halagarlo y servirle 聽lo que 茅l quiere recibir?

Ahora est谩n de moda las tramas fluidas, personajes ex贸ticos al borde del precipicio, pasiones al l铆mite, mucho di谩logo, descripciones breves y finales angustiosos. El lector perezoso se inclina por comprar ese tipo de novelas, de las que se dice que 鈥渆nganchan鈥, pero de dudoso valor literario; son adem谩s las que gozan de un mayor empuje publicitario; son la esperanza de la industria editorial, la aparici贸n de dos o tres best-seller al a帽o les ayuda a salvar el ejercicio. 驴Es eso lo que tiene que hacer un escritor comprometido? Que cada uno escoja su camino.

Es cierto que, si el futuro es lo digital, la lectura de un libro dejar谩 de ser una actividad solitaria para convertirse en un聽 acto social, ser谩 interactiva. Compartir la experiencia nos ayudar谩 a descubrir libros afines, los que gustan a la mayor铆a. El papel del prescriptor, del editor tradicional, del cr铆tico literario tender谩 a desaparecer, lo que privar谩 ser谩 el boca a boca, la mediocridad, el implante del no esfuerzo. Si esto es as铆, no cabe duda de que muchos escritores se van a quedar fuera del pastel.

La novela ha perdido influencia como veh铆culo para transmitir la cultura, las series de televisi贸n han mejorado su t茅cnica narrativa y llegan m谩s f谩cilmente al gran p煤blico, que no quiere libros muy trabajados, sino historias entretenidas. La novela ha descuidado su contenido intelectual, la literatura ha dejado de ser el motor que proporciona movimiento al cambio social, se ha retirado al cubil de las 茅lites: 鈥淎 diferencia de lo que suele pensarse, la novela es un g茅nero de minor铆as, las mayor铆as prefieren el mundo de la realidad tangible, el del espacio privativo de la imagen鈥 (Vargas Llosa).

Y mientras tanto, la gente ha dejado de pensar: las teor铆as neoliberales avanzan, las libertades democr谩ticas retroceden y los pol铆ticos se frotan las manos, nadie los quiere pero ellos siguen disponiendo.

Escritores que pagan impuestos

Categor韆 (Derechos de autor, General, Noticias del sector) por Manu de Ordo帽ana el 27-06-2012

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En dos art铆culo anteriores publicados en este blog el 20 y el 30 de agosto de 2010 con el t铆tulo de 鈥Obligaciones fiscales de un editor鈥, hac铆amos referencia a los escritores diletantes que, adem谩s de escribir un libro, se hab铆an animado a autoeditarlo y convertirse en editores, pero nada dec铆amos de las obligaciones fiscales de los autores que han encontrado una editorial y reciben una remuneraci贸n en concepto de derechos de autor. Hablemos de ellos.

Hasta febrero de 1999, el escritor tributaba como un contribuyente normal. En aquella 茅poca, el tipo de gravamen que se aplicaba a los ingresos obtenidos por encima de una determinada cuant铆a no andar铆a lejos del 58%. Esto quiere decir que, si hubieras tenido la fortuna de ganar el Premio Planeta dotado con los 600.000 euros de hoy, Hacienda se habr铆a quedado con 348.000 y t煤 s贸lo habr铆as percibido 252.000, lo que posiblemente no te habr铆a hecho excesiva gracia.

A partir de esa fecha, prosper贸 el argumento de que un autor puede tardar una un lustro en escribir en una novela y que, por tanto, el rendimiento no debe computarse en un solo ejercicio, sino considerarse como renta irregular y admitir la opci贸n de imputar los devengos en un plazo m谩s largo, pongamos cinco a帽os, o conforme se vayan produciendo. Vamos, m谩s o menos, como hacen los futbolistas, a los que Hacienda les permite distribuir los ingresos obtenidos en los diez a帽os que puede durar su carrera profesional, a lo largo de toda su vida laboral.

Al parecer, la 鈥渃ulpa鈥 de este beneficio fiscal la tiene Carmen Balcells, all谩 por el final del siglo anterior. Junto a un pu帽ado de escritores de 茅lite, la combativa agente se reuni贸 con Ana Botella primero, y con la Agencia Tributaria m谩s tarde, para expresar el principio de tener en cuenta el tiempo empleado en crear el objeto del impuesto. As铆 surgi贸 214/1999.el decreto.

Bueno es decir, para que la gente no se lleve a enga帽o, que al final todo el mundo termina por cotizar, la 煤nica diferencia est谩 en que el pago es diferido, salvo el caso de alg煤n cobro puntual de poca cuant铆a, si no tiene continuaci贸n. Ah铆, s铆 que el escritor tiene una ventaja, ya que le aplicar谩n una cuota del 20-25% 鈹seg煤n los ingresos ordinarios que perciba鈹 en lugar del 45% que es la que corresponde al tipo impositivo superior.

Pido perd贸n, pero a m铆 este procedimiento me parece justo, todos tenemos la obligaci贸n de contribuir a sostener los servicios que el Estado de Bienestar nos ofrece. Es que, en lugar de protestar, deber铆amos de estar agradecidos, contentos de que todos los a帽os Hacienda se lleve un buen pellizco. Eso indica que nosotros estamos vivos y de que ellos lo siguen siendo.

As铆 que ya lo sabes, si tienes 茅xito y ganas mucho dinero, no te quejes. Paga y agradece a las musas para que te conserven la inspiraci贸n.

Escritores comprometidos

Categor韆 (Estafeta literaria, General, Noticias del sector) por Manu de Ordo帽ana el 28-05-2012

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Tres autores 鈹Iban Zaldua (Donostia, 1966), Txani Rodr铆guez (Llodio, 1977) y Carlos Yushimito (Lima, 1977)鈹 se reunieron la semana pasada para opinar sobre el papel del escritor en el mundo actual, dentro de los actos programados dentro de Literaktum 2012: ciudad de las palabras, un festival literario que se est谩 celebrando estos d铆as en Donostia-San Sebasti谩n. 脡stas son algunas de sus conclusiones:

  • En el siglo XIX, la literatura cumpl铆a un papel crucial a la hora de debatir los grandes temas que preocupaban a la sociedad occidental, en un momento en el cual primero la industrializaci贸n hab铆a producido una importante transformaci贸n en la forma de vivir, y luego la irrupci贸n del capitalismo, una explotaci贸n del hombre que, si bien no era inferior a la que hab铆a existido hasta la fecha, se pon铆a en evidencia con la aparici贸n de los medios de comunicaci贸n. En ese sentido, el escritor hab铆a pasado a ser un personaje p煤blico capaz de intervenir en esa discusi贸n, el libro era la pieza fundamental para destapar la opresi贸n y denunciar la injusticia.
  • Ese rol desaparece a partir de 1960, con la implantaci贸n de la ense帽anza obligatoria y la alfabetizaci贸n de las masas. La llegada de unas generaciones ya alfabetizadas, educadas en una nueva cultura audio-visual 鈹la radio, el cine, la televisi贸n y ahora Internet鈹 ha restado centralidad al libro escrito. Hoy el papel de la literatura ha perdido peso, ya no goza del influjo que ten铆a hace unas d茅cadas.
  • Quiz谩, como herencia de esa antigua centralidad, ciertos grupos sociales reclaman a los escritores 鈹o m谩s gen茅ricamente, a los intelectuales鈹 que intervengan m谩s decididamente en el debate social que se est谩 produciendo en la actualidad, que acusen el incremento de la desigualdad, la codicia, el af谩n de riqueza, el dinero como valor supremo.

驴Deben los escritores ser social y pol铆ticamente comprometidos? Sobre este aspecto, los tres participantes compart铆an el mismo criterio: “El hecho de saber crear ficciones no nos convierte necesariamente en buenos opin贸logos”. La tentaci贸n de emplear la ficci贸n como veh铆culo para transmitir un mensaje pol铆tico es leg铆tima, pero tambi茅n peligrosa. 鈥淵o prefiero pensarme a la sombra de personajes silenciosos o completamente ajenos al debate p煤blico, como Juan Rulfo o Felisberto Hern谩ndez”, apostilla el escritor peruano.

escritores-comprometidos

Nadie cuestiona que la opini贸n de un escritor vale tanto como la de cualquier otro ciudadano. Pero si alguien que, en principio, posee un cierto nivel cultural, se ha documentado sobre un hecho en particular y emite una opini贸n a trav茅s de uno de sus personajes, es l贸gico concederle cierta credibilidad, lo mismo que se la damos a los profesionales de la informaci贸n, que han demostrado imparcialidad a lo largo de su carrera period铆stica. Y si no, el propio lector ser谩 el que lo sancione.

Pero hay algo que es inevitable. T煤, si te pones a escribir, quieres que alguien te lea, quieres transmitirle tu verdad particular y te esfuerzas en aportar todos los argumentos posibles para influir en 茅l llevarle tu mensaje, que, al final, siempre tiene un componente pol铆tico o social. Todos los escritores lo hacen, de una forma o de otra, con mayor o menor intensidad. La labor pedag贸gica est谩 dentro de la conciencia humana.

Lo que s铆 deber铆amos pedir a todo escritor es que sea objetivo, al menos, dar opci贸n a la pol茅mica, que el lector discurra y adopte una postura, tras analizar las distintas alternativas y exponer las razones que las sostienen. Si tu intenci贸n es, por ejemplo, denunciar los abusos del franquismo, no te vendr铆a mal incorporar en la trama un personaje que precisamente defienda esa ideolog铆a. D茅jale hablar, dale una oportunidad, a lo mejor nos convence. La novela ganar谩 en sinceridad.

脷ltimamente est谩n llegando a mis manos relatos unidireccionales, cuya 煤nica intenci贸n es transmitir un juicio inmutable, f谩cil de entender, dentro de un relato simpl贸n, asequible a ese p煤blico poco exigente que ve televisi贸n, y con una clara intencionalidad pol铆tica. Eso s铆 que me parece peligroso鈥 incluso hasta reciben galardones.

El vook y la nueva literatura

Categor韆 (El libro digital, General) por Manu de Ordo帽ana el 27-04-2012

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Descubro con estupor el progresivo desprecio que el libro impreso ha empezado a producir en determinados ambientes intelectuales. No s贸lo son los j贸venes, sino que tambi茅n personas cultivadas, profesionales de prestigio y sesudos catedr谩ticos confiesan sin ning煤n rubor que han dejado de leer libros impresos y que les basta el alimento de Internet para estar al d铆a. El ordenador les facilita el acceso a la informaci贸n que necesitan para cumplir su misi贸n. Los libros son superfluos y no les aportan ning煤n beneficio.

Es evidente que la progresiva sofisticaci贸n de las m谩quinas ha contribuido de forma radical a reducir el trabajo del hombre para satisfacer sus necesidades vitales, pero al mismo tiempo ha condicionado su comportamiento. Esa liberaci贸n de su tiempo libre no se ha canalizado a enriquecer las facultades m谩s nobles de su esp铆ritu sino a fomentar el ocio, la comodidad y el reduccionismo.

Internet ofrece tal cantidad de informaci贸n que te acaba distrayendo. Al final, no eres capaz de descubrir la que tiene valor, sino que aceptas la que viene resumida, es superficial o poco conflictiva. Si leer era antes un acto interior que exig铆a soledad y concentraci贸n, ahora el lector s贸lo pretende asistir a un espect谩culo. Eso hace que, poco a poco, la cultura vaya desapareciendo de los libros para ser absorbida por la nube digital que te la devuelve degradada, aunque, eso s铆, a la velocidad de la luz, para que sea asequible a trav茅s de formatos de f谩cil interpretaci贸n.

Trasladado esto al mundo de la cultura, se dir铆a que esa actitud negativa hacia todo lo que supone un esfuerzo intelectual tambi茅n se est谩 reforzando con la tecnolog铆a. Los nuevos dispositivos electr贸nicos de lectura est谩n coadyuvando a la pereza mental, al rechazo de contenidos que encierran dificultad. Palabra escrita, sonido e imagen juntos en el mismo soporte. 驴Qu茅 tipo de literatura puede salir de aqu铆, si el objetivo es satisfacer los sentidos m谩s que procurar la reflexi贸n?聽

No pasar谩 mucho tiempo sin que veamos c贸mo las novelas digitales ser谩n m谩s visuales que textuales, lo que ya se ha dado en denominar vooks. Esta nueva presentaci贸n supone un cambio radical en la forma de escribir, o mejor dicho, en la forma de construir. En ese contexto, 驴qui茅nes ser谩n los nuevos escritores? 驴Veremos alg煤n d铆a una creaci贸n de este tipo compuesta por Ana Mar铆a Matute? Lo dudo. Si esta tendencia se confirma, la lectura masiva ser谩 pasto de lo superficial y el libro de papel adquirir谩 rango de obra de arte para exhibir a t铆tulo de distinci贸n.

La lectura 鈹y en consecuencia el conocimiento鈹 es un proceso activo que exige la participaci贸n del individuo. Los j贸venes dicen que no leen novelas porque son demasiado largas para seguirlas en pantalla. El problema es saber si esa afirmaci贸n no encierra otra lecci贸n. En el fondo, 驴no estar谩n diciendo que la literatura que demandan es la liviana, la simplota, 茅sa que 鈥渆ngancha鈥, que se lee f谩cil?

Una nueva literatura va a surgir con el vook. 驴Ser谩 una oportunidad para el escritor diletante?

El Mataburros. Decalaje

Categor韆 (El Mataburros, General) por Manu de Ordo帽ana el 31-03-2012

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Decalaje no existe en el diccionario de la Real Academia Espa帽ola. Y sin embargo, el t茅rmino se utiliza con mucha frecuencia en muchas disciplinas cient铆ficas:

  • En motores t茅rmicos: 谩ngulo que forma el 谩rbol de levas con el cig眉e帽al y sirve para aumentar el rendimiento del motor y reducir el consumo de combustible y la emisi贸n de gases.
  • En aerodin谩mica: diferencia de 谩ngulos de incidencia que presentan las alas de un avi贸n y el estabilizador de cola, lo que permite estabilizar su posici贸n en vuelo.
  • En electricidad: el 谩ngulo que existe entre la tensi贸n y la intensidad de una corriente, cuyo coseno (de phi) tan importante es para mejorar la potencia del motor.
  • En electromagnetismo: distanciamiento o falta de concordancia entre los campos magn茅ticos de un generador.
  • En traumatolog铆a: falta de correspondencia entre los fragmentos de una fractura cuando alguno o varios 谩ngulos se han desplazado respecto a los otros, al desplazamiento anormal de una estructura 贸sea sobre su vecina en su relaci贸n anat贸mica.
  • En Oftalmolog铆a:聽falta de alineaci贸n o de correspondencia entre los tejidos que quedan a un lado y otro de la incisi贸n (鈥渆scal贸n鈥 en la cirug铆a de cataratas).

Decalaje proviene del franc茅s d茅calage y significa 鈥渄istanciamiento o falta de concordancia entre dos personas o cosas鈥. D茅caler es un verbo transitivo franc茅s que significa 鈥渄esplazar ligeramente de la posici贸n normal en el tiempo o en el espacio鈥, es decir, avanzar o retrasar. Se utiliza continuamente para designar la diferencia horaria que existe entre dos lugares que est谩n en meridianos diferentes.

Dada la amplia difusi贸n de la palabra, quiz谩 la RAE deber铆a de incorporarla al diccionario, al menos para la terminolog铆a profesional con las siguientes acepciones: 鈥渄esajuste鈥, 鈥渄esfase鈥, 鈥渄esproporci贸n鈥, 鈥渄escompensaci贸n鈥, 鈥渄esarreglo鈥, 鈥渄escuadre鈥, 鈥渄iscordancia鈥. No en cambio fuera de ella, como en las expresiones 鈥渉ay un decalaje entre sus pretensiones y su talento鈥 o 鈥渆l decalaje horario de los vuelos intercontinentales produce insomnio durante varios d铆as鈥, en las que ser铆a m谩s propio utilizar 鈥渄esfase鈥.

Si buscas la palabra 鈥decalaje鈥, en la hemeroteca de ABC obtendr谩s 76 resultados. La 煤ltima vez apareci贸 en la edici贸n del s谩bado 11 de febrero de 2012 en un art铆culo titulado 鈥Transformar Espa帽a鈥, en el cual Jos茅 Mar铆a Fern谩ndez Sousa, presidente de Zeltia y de la Asociaci贸n Espa帽ola de Empresas biotecnol贸gicas, 聽analiza el contenido del libro 鈥淟as claves para transformar Espa帽a鈥 dirigido por el ex ministro de Defensa, Eduardo Serra, con la opini贸n de 100 expertos y empresarios sobre la situaci贸n econ贸mica del pa铆s. En el p谩rrafo antepen煤ltimo, escribe lo siguiente: 鈥淒eber铆amos ser ambiciosos en Espa帽a en esta materia y no tener 煤nicamente como referente la media de lo que hace Europa, sino ir m谩s all谩, puesto que llevamos muchos a帽os de decalaje negativo sobre los pa铆ses desarrollados鈥.

Igualmente, el periodista Antonio Rold谩n Mon茅s, en un art铆culo aparecido en 鈥淓l Pa铆s鈥 el 10 de febrero de 2012 bajo el t铆tulo 鈥El trilema de Europa鈥, defiende el federalismo europeo como f贸rmula para continuar nuestra integraci贸n en la econom铆a global sin renunciar a la democracia. En el primer p谩rrafo de dicho art铆culo dice lo siguiente: 鈥淓n uno de sus ensayos m谩s conocidos, El poder de los sin poder, publicado en 1979, el reci茅n fallecido V谩clav Havel acu帽aba el t茅rmino posdemocracia. El t茅rmino inunda hoy los peri贸dicos europeos para calificar un fen贸meno que en 2011 emergi贸 como una de las m谩s alarmantes consecuencias de la crisis: el decalage democr谩tico entre las instancias pol铆ticas y financieras internacionales que deciden (los 鈥渕ercados鈥, 鈥淏ruselas鈥, etc茅tera) y los votantes nacionales鈥.

Internet y la concentraci贸n en la lectura

Categor韆 (El libro digital, General) por Manu de Ordo帽ana el 01-03-2012

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Terminamos el art铆culo anterior con una pregunta: 驴Es posible leer un libro serio, de una cierta dimensi贸n, en un soporte electr贸nico o quedar谩 s贸lo el libro impreso como 煤nico recurso para consumar tan ardua tarea?

Muchos pensar谩n que planteamos un problema trivial. 驴Qu茅 m谩s da el soporte utilizado si lo que importa es el contenido? Esto que, en un principio, parece obvio, no es tan evidente. El tipo de soporte est谩 produciendo un cambio importante en la forma de leer (y seguramente lo producir谩 tambi茅n en la manera de escribir). El lector que se engancha a un dispositivo electr贸nico est谩 m谩s orientado a lo f谩cil, a lo superficial; rara vez se le va a ocurrir bajarse el Ulises o sumergirse en los poemas de Borges. Su afici贸n literaria est谩 sometida a las prestaciones de la m谩quina, cada vez m谩s sofisticada, que le conduce a una actitud pasiva, frente a la aplicaci贸n a que obliga una obra compleja.

Claro que tambi茅n podr铆amos plantear la cuesti贸n de otra forma. 驴No ser谩 que la sociedad ha creado en los 煤ltimos a帽os un colectivo de lectores s贸lo interesados en lo fr铆volo, en lo que exige un esfuerzo intelectual reducido? Son precisamente los j贸venes los que adoptan esa postura c贸moda y eluden esa otra forma de leer propia de los mayores, reflexiva, tenaz, laboriosa. Son ellos los que dominan los dispositivos electr贸nicos, son ellos los que los que se resisten a la lectura intensa y se abandonan a lo ligero. Al final, 驴importa algo saber cu谩l es la causa y cu谩l es el efecto?

驴Ser谩 cierto eso de que el soporte condiciona el tipo de lectura? 驴Ser谩 cierto eso de que el libro electr贸nico reduce la capacidad de concentraci贸n y s贸lo sirve para contenidos someros? Internet facilita el acceso a la informaci贸n, pero esa informaci贸n 驴contribuye a ampliar el conocimiento? Da la impresi贸n de que lo liviano es propio de un dispositivo electr贸nico y s贸lo lo profundo existe en el libro impreso, aunque es verdad que leer con atenci贸n es algo que se puede hacer en cualquiera de los dos soportes.

Y si no, fijaos lo que ocurre con la escritura. No hay duda de que los j贸venes de hoy escriben mucho m谩s que los de antes, pero lo hacen de manera superficial, no les importa la forma, desprecian la gram谩tica. En ese sentido, la tecnolog铆a les ha transformado la conciencia. 驴No est谩 ocurriendo lo mismo en los h谩bitos de lectura? Los j贸venes se resisten a leer聽las honduras, se resisten a estudiar, se resisten a sacar conclusiones propias.

Quiz谩 mi opini贸n est茅 motivada por la experiencia que he tenido con lo digital. Me resulta arduo leer una novela larga en la pantalla de mi e-reader, me pierdo, no me encuentro a gusto. Y lo mismo me ocurre cuando me topo con un estudio que me obliga a pensar: prefiero imprimirlo y leerlo sobre papel. Hace unos d铆as, me recomendaron la lectura de un informe 鈥De la Dictadura a la Democracia鈥, escrito por Gene Sharp y publicado por la instituci贸n 鈥淎lbert Einstein鈥. Pues bien, lo abr铆 en la pantalla de mi ordenador, lo empec茅 a leer y pronto desist铆. Lo imprim铆, lo mand茅 encuadernar y s贸lo entonces lo pude leer con el deleite que se merece.

Las nuevas generaciones piensan que el saber no se encuentra en los libros, sino en la red, a la que tienen acceso de forma r谩pida y eficaz con s贸lo introducir las palabras clave en su ordenador. No se puede negar que algo de raz贸n ya tienen, al menos para ese conocimiento general alrededor de la ciencia que les sirve para encontrar un espacio en el mundo laboral.

Pero si nos referimos a ese conjunto de conceptos abstractos que conforman el car谩cter de cada individuo, lo que quiz谩 se llama cultura y que no es otra cosa m谩s que el sedimento que queda en el infraconsciente cuando uno olvida todo lo que ha le铆do, eso ya es otro cantar. El ser humano necesita leer, la lectura es la piedra fundamental de su educaci贸n, es la que le ayuda a reforzar su autoestima, la que conforma el ideario del cual deriva su comportamiento social. 驴Ser铆a razonable atribuir a Internet el aislamiento que padecen los j贸venes de hoy en d铆a, su p茅rdida de empat铆a e incluso sus carencias para la convivencia ciudadana?

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Sobre el blog

Un peque帽o rinc贸n literario

Nac铆 en 1940 y, a los 69 a帽os he concluido mi primera novela, tras haberme jubilado despu茅s de trabajar cuarenta a帽os como ingeniero industrial. S贸lo a partir de ese momento, he podido dedicarme a mi afici贸n favorita: ESCRIBIR.

En este blog, pretendo dar a conocer mi peque帽a obra y contar la experiencia que he vivido para adaptarme a este mi nuevo oficio. Incorporar茅 poco a poco art铆culos cortos que alternar谩n teor铆a y pr谩ctica, para luego intercambiar opiniones y hacer ameno este peque帽o rinc贸n literario.