Microrrelato. Ese viene a por ti
Dos son las imágenes que se forman en nuestra retina después de leer este microrrelato tan poderoso desde el punto de vista de la visibilidad.
Dos son las imágenes que se forman en nuestra retina después de leer este microrrelato tan poderoso desde el punto de vista de la visibilidad.
Mediante una breve escena, se nos muestra el desgaste de una relación y el estrago que produce la terrible enfermedad del olvido.
El relato ofrece la cantidad justa de información para que el lector entienda la macabra historia y de sentido del humor para sacarle la sonrisa.
El microrrelato es un relato perfecto con un poder de persuasión imparable por su concisión, efectismo, color, capacidad sugestiva y limpia factura (Vargas Llosa).
Describir es lo contrario de narrar. La descripción ralentiza la acción en los relatos literarios. Por eso, el escritor debe esforzarse más para mostrar su estilo.
El narrador muestra el lugar donde se desarrolla la acción tal y como lo ve el personaje, en función de su situación afectiva y personal.
Los espacios donde sucede la acción pueden ser de muchas clases. Interiores, exteriores, imaginarios, mágicos…
Iniciar la historia haciendo que el lector irrumpa en un momento de la vida de los personajes y les pille en plena actuación.
El anhelo del escritor es enganchar al lector desde las primeras líneas del relato.
El tiempo es un elemento fundamental en el entramado narrativo y no debe ser elegido al azar, ya que está directamente relacionado con el punto de vista y la estructura de la historia.