Espacio narrativo. Primera parte
Los espacios donde sucede la acción pueden ser de muchas clases. Interiores, exteriores, imaginarios, mágicos…
Los espacios donde sucede la acción pueden ser de muchas clases. Interiores, exteriores, imaginarios, mágicos…
Iniciar la historia haciendo que el lector irrumpa en un momento de la vida de los personajes y les pille en plena actuación.
El anhelo del escritor es enganchar al lector desde las primeras líneas del relato.
El tiempo es un elemento fundamental en el entramado narrativo y no debe ser elegido al azar, ya que está directamente relacionado con el punto de vista y la estructura de la historia.
El tiempo narrativo interno hace referencia a la duración de los hechos que suceden en la historia, desde que empiezan hasta que terminan.
El monólogo interior se caracteriza por una fusión de formas de expresión y un amplio abanico de temas que el personaje presenta en forma de pensamientos, opiniones, reflexiones, frases en estilo directo, indirecto…
El narrador en segunda persona busca la complicidad del lector con la intención de hacerle vivir la vida del protagonista de la historia.
Utilizar el narrador protagonista para contar una historia exige adecuar muy bien lo que dice el personaje a su forma de ser y comportarse.
El narrador observador utiliza la tercera persona, pero se limita a narrar lo que hacen los personajes, como si una cámara desinteresada captara la acción.
El narrador omnisciente puede decirlo todo, puede comentar, permite añadir datos en cualquier momento… Por todo esto resulta muy cómodo a la hora de contar una historia, pero tiene el peligro de manipularla y de coartar la imaginación del lector.