Realismo sucio. Primera parte

El realismo sucio se encuadra, también, dentro de lo que se ha dado en llamar el minimalismo: utilizar los mínimos recursos para contar historias cotidianas, sin añadir apenas figuras retóricas, huyendo de las moralejas y dejando las historias sin cerrar.

Vuelta de tuerca

Un giro inesperado en la trama es una sorpresa que nos plantea si el autor nos está engañando. Este cambio repentino, esta vuelta de tuerca tiene lugar al final del relato, aunque puede aparecer también hacia la mitad.