Realismo sucio. Segunda parte
El realismo sucio no muestra las grandes pasiones desmedidas ni los sentimientos más elevados del espíritu humano, sino la vida en sus peores momentos y los pequeños incidentes cotidianos.
El realismo sucio no muestra las grandes pasiones desmedidas ni los sentimientos más elevados del espíritu humano, sino la vida en sus peores momentos y los pequeños incidentes cotidianos.
Según Javier Cercas, las novelas del punto ciego son aquellas que colocan la ambigüedad, la contradicción, la paradoja y la ironía en el centro de la obra, para que su poder irradie por todo el texto. Cuanto más ambigua es, más interpretaciones induce o admite y más sentido es capaz de abarcar.
El artículo ofrece un decálogo de libros escritos por autores famosos para contar sus experiencias, con objeto de ayudar a los novatos que quieren aprender el oficio.
El realismo sucio se encuadra, también, dentro de lo que se ha dado en llamar el minimalismo: utilizar los mínimos recursos para contar historias cotidianas, sin añadir apenas figuras retóricas, huyendo de las moralejas y dejando las historias sin cerrar.
El uso de un lenguaje inclusivo en boca de un personaje podría tener cabida en un relato; pero desde la perspectiva de un narrador omnisciente, externo a la historia, estaríamos confundiendo narrador y autor, y esto en Literatura es un error de bulto.
Un poema es liberador y permite al autor explorar cada mundo creado en su mente, pero hay reglas que seguir para materializar este lenguaje poético.
Para escribir una historia de aventuras, es conveniente tenerla muy bien perfilada, crear un esquema que te ayude a ir pisando donde debes, sin miedo a caer en ninguna trampa.
Esta pequeña gran mujer inconformista, luchadora, contradictoria, generosa e inigualable no ha tenido vida al margen de la escritura. “Jamás he conocido a alguien sin plantearme esta pregunta: cuando la gente no escribe, ¿qué hace?”.
Cada vez son más los autores que se inclinan por autoeditar su obra en versión papel, lo cual parece una buena solución, sobre todo para los escritores primerizos. El problema es acertar con la editorial.
Un giro inesperado en la trama es una sorpresa que nos plantea si el autor nos está engañando. Este cambio repentino, esta vuelta de tuerca tiene lugar al final del relato, aunque puede aparecer también hacia la mitad.