El cuento policiaco. Tercera parte
Consejos de Raymond Chandler para escribir una novela policiaca.
Consejos de Raymond Chandler para escribir una novela policiaca.
Pesar de su falta de estudios, Luisa Carnés (Madrid, 1905-México 1964) comenzó a destacar como escritora con tan solo 18 años y luego como periodista en defensa de los derechos de la mujer y de la legalidad republicana. Durante la Guerra Civil, tuvo que exiliarse a México donde vivó hasta el final de sus días, fiel a su compromiso político en defensa de las clases sociales más desfavorecidas.
En su ensayo “Filosofía de la composición”, Allan Poe propone una alambicada teoría acerca del método de escritura que es preciso utilizar para lograr esa cualidad que Poe denomina “unidad de efecto”, requerida a toda composición literaria.
En el cuento policiaco, la lucha fundamental es de inteligencias. La del delincuente, para realizar impunemente su delito, contra la del detective, que lucha por establecer el equilibrio y la justicia rotos.
El conde de Buffon pronunció un discurso en 1753, con motivo de su elección como miembro de la Academia Francesa. Protesta por el estilo ampuloso que prevalecía en Francia, especialmente en los textos científicos y preconiza lo que hay que hacer para emocionar y arrastrar a la multitud: influir en el alma e impresionar el corazón hablando al espíritu.
Danilo Kis (1935-1989), escribió Homo poeticus en 1983, un libro de ensayos. En uno de sus capítulos, el novelista serbio expone sus Consejos a un joven escritor, una larga lista de aforismos, de los cuales hemos seleccionado aquí una veintena, aquellos que más relación tienen con la literatura.
El crimen cumple una doble finalidad en un cuento policiaco: sirve de línea argumental de la historia, que debe investigarse y resolverse a través de los entresijos y los giros de la trama, y actúa de esqueleto para el cuerpo de la historia que el escritor desea explicar.
La literatura de Hebe Uhart (1936-2018) es vital, fresca y exquisitamente coloquial; se la ha calificado de genuina, atenta a los detalles, finísima en su humor. La mejor escritora argentina (según Fogwill) nos dejó el pasado 11 de octubre, aunque por estas latitudes, la noticia no ha tenido mucho eco.
Hemingway trabajaba con los restos del lenguaje, buscaba una prosa conceptual que insinuara sin explicar, elaborando así una escritura experimental, muy conectada con las vanguardias de su época.
En los cuentos de miedo se sugiere la idea de que por detrás de la realidad cotidiana existe otra regida por leyes desconocidas y a menudo irracionales. La narración se presenta en primera persona, de modo que el lector se identifica con el protagonista y asiste paso a paso a su descubrimiento del horror.