Artificios literarios. Cuarta parte
A la hora de caracterizar a un personaje en una novela, cobra mucha importancia cómo lo vamos a identificar. Si usamos un nombre común, un nombre inventado, un apodo o un diminutivo
A la hora de caracterizar a un personaje en una novela, cobra mucha importancia cómo lo vamos a identificar. Si usamos un nombre común, un nombre inventado, un apodo o un diminutivo
Los personajes constituyen el elemento básico de un relato. Por eso, es importante la forma en que aparecen en escena. Hay distintas maneras de presentarlos según el tipo de narrador y según la relación que el personaje tenga con la trama y con los otros personajes.
Al analizar el punto de vista interno, se dijo que era un narrador que interviene
El estilo indirecto libre supuso a partir de la segunda mitad del XIX un gran avance en las posibilidades del narrador.
Para terminar este capítulo de figuras literarias, he aquí un puñado de recursos expresivos que sirven para crear imágenes y provocar sensaciones.
Figuras de pensamiento son las que no dependen de la forma de las palabras, sino de la idea o contenido de las mismas.
Las figuras de dicción afectan únicamente a la forma y a la pronunciación de las palabras. Se basan en la especial colocación de éstas y sus sonidos en la frase o en el verso.
La regla de oro de un relato erótico es sugerir. Lo que no se dice estimula la imaginación y la imaginación enriquece la fantasía
Existe la idea preconcebida de que la literatura erótica es siempre de baja calidad y eso no siempre es verdad. No importa si un libro es moral o inmoral; los libros están bien escritos o mal escritos (Oscar Wilde, en el prefacio de El retrato de Dorian Grey)
Un relato erótico lo es no por lo que dice o cuenta o explica, sino por lo que insinúa, es decir, por lo que calla y cómo lo calla.