Artificios literarios. Cuarta parte
A la hora de caracterizar a un personaje en una novela, cobra mucha importancia cómo lo vamos a identificar. Si usamos un nombre común, un nombre inventado, un apodo o un diminutivo
A la hora de caracterizar a un personaje en una novela, cobra mucha importancia cómo lo vamos a identificar. Si usamos un nombre común, un nombre inventado, un apodo o un diminutivo
Machado es el más joven de una generación de escritores que, nacidos entre 1864 y 1875, compartieron una formación intelectual muy parecida; un estilo que intentó romper con la literatura anterior; un acontecimiento histórico: el desastre del 98 y un guía espiritual reconocido por todos: Miguel de Unamuno.
Las ideas que Jonathan Franzens expone en este decálogo no son ni brillantes ni originales, por lo que se ha creado una fuerte controversia entre escritores que cuestionan la lógica de sus afirmaciones y tuiteros que recomiendan no hacerle caso.
Los personajes constituyen el elemento básico de un relato. Por eso, es importante la forma en que aparecen en escena. Hay distintas maneras de presentarlos según el tipo de narrador y según la relación que el personaje tenga con la trama y con los otros personajes.
Con este título, Tres Puntos Ediciones publicó en 2018 una selección de ensayos de Lionel Trilling (1905-1975), en los que el crítico literario estadounidense analiza la situación de la novela en el siglo XX, con estilo elegante y rigor intelectual.
“Desde muy corta edad, quizá desde los cinco o seis años, supe que cuando fuese
Al analizar el punto de vista interno, se dijo que era un narrador que interviene
Andaluz de tierra cordobesa, fue Valera un hombre de mundo dotado de hondo saber humanístico y un ciudadano errabundo, siempre nostálgico de su paisaje natal. Prefirió dedicar su vida a la creación literaria, antes que al cultivo de actividades más provechosas.
Isaac Asimov fue un escritor prolífico que escribió sobre temas muy variados, aunque es más conocido como autor de ciencia ficción. Era doctor en química, pero escribió sobre física, mitología, historia, literatura, e incluso un libro sobre la Biblia.
El estilo indirecto libre supuso a partir de la segunda mitad del XIX un gran avance en las posibilidades del narrador.