Escribir poesía. Principios básicos
Un poema es liberador y permite al autor explorar cada mundo creado en su mente, pero hay reglas que seguir para materializar este lenguaje poético.
Un poema es liberador y permite al autor explorar cada mundo creado en su mente, pero hay reglas que seguir para materializar este lenguaje poético.
Para escribir una historia de aventuras, es conveniente tenerla muy bien perfilada, crear un esquema que te ayude a ir pisando donde debes, sin miedo a caer en ninguna trampa.
Esta pequeña gran mujer inconformista, luchadora, contradictoria, generosa e inigualable no ha tenido vida al margen de la escritura. “Jamás he conocido a alguien sin plantearme esta pregunta: cuando la gente no escribe, ¿qué hace?”.
Cada vez son más los autores que se inclinan por autoeditar su obra en versión papel, lo cual parece una buena solución, sobre todo para los escritores primerizos. El problema es acertar con la editorial.
Un giro inesperado en la trama es una sorpresa que nos plantea si el autor nos está engañando. Este cambio repentino, esta vuelta de tuerca tiene lugar al final del relato, aunque puede aparecer también hacia la mitad.
James Joyce (1882-1941) es uno de los grandes escritores del siglo XX, representante destacado de la corriente literaria de vanguardia conocida como modernismo anglosajón y el Ulises, su obra maestra, publicada por primera vez ahora hace cien años.
Emery Barreto nos ofrece estos ocho consejos para escritores primerizos en un artículo publicado en Diario Miami:
Si lo fantástico moderno se pone en Europa al servicio por ejemplo de un pensamiento filosófico existencialista, en América lo hace también como identificador de una realidad peculiar, sin descuidar tampoco la denuncia social que siguen manteniendo obras del boom que reflejan la injusticia social, y especialmente con relación al mundo indigenista
El oficio de escritor consiste en pasar horas y horas escribiendo, maquinando mundos de ficción y dando vida a personajes que los pueblen. En esa soledad, el autor es el único que toma decisiones sobre su obra y nadie le discute. Pero en el trabajo colaborativo, existe “el otro”, el compañero que a menudo discrepa en cuanto a algún asunto de la narración y corrige una frase, a nuestros ojos maravillosa.
El escritor mexicano Carlos Martín Briceño (Mérida, Yucatán, 1966) reflexiona sobre las cualidades que ha de tener un cuento para atraer la atención del lector.